Francisco Arévalo


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Historia de la lectura

Gonzalo Fragui
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Sael Ibañez
Un pequeño universo
de libros raros, antiguos
y curiosos

Carlos Yusti
El ensayo: identidad,
memoria y olvido


Caroní cuenta con su primer Catálogo de Patrimonio Cultural

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Lenguaje Interno
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POESÍA
Francisco Arévalo



 

POEMAS DE FRANCISCO AREVALO

africanas/Carlos YUSTI

NOTAS DE DOMINGO PARA ARRUYAR EL YO

El ego no tiene textura tan solo acertijos
En la vulgar pirámide
Ornamento y devaneo que esconde el fondo de la forma
Y se te pone la piel dulce de gallina cuando respiras en la turbulencia
Manual de buenos modales para nuestros sapos y culebras
Las diminutas intrigas que nos visten de absolutos
La medula cruel que desgarra y aparta
Y se nos escapa la otra mejilla frente al espejo
Y no nos quedan días en la indiferencia para zambullirnos.

 

PALABRAS A LUCIA

 

Pobre del tonto que piense y crea que un poema es un papel de identidad
El día frío y lluvioso que no cabe en la página
Los rescoldos y sus siluetas que matan el coraje
El mastin que se afinca en mi guerra
Una particular carcaza
El alfiler que tiene como liviana tarea estropear la desgracia
Como mucho es un resbaladizo pasaporte que nos trae a la orilla
Y quien quite a la extrema unción
Es cuando Lucia descubre las ranas del jardín
El sabor de la tierra que llega al cielo
La alegría en el lenguaje del tropiezo que levanta las horas.

 

OFICIO DE JARDINERO

 

El silencio es el peldaño
Cuando la cábala trae en sus entrañas pocas palabras
Una hebra que busca afanosa viejas pisadas
Y yo entre sentencias migratorias
Mastico con abulia la alegría de esta mañana de jueves
De flores pájaros y amores vengo envejeciendo
La palabra que no se gasta se estrella contra el muro bullicioso
El olor cierto de la resistencia que se estruja en la cara polvorienta
Una migaja que camina con ritmo telefónico
El armario vacío que no tiene remedio
Porque la soledad es una doctrina sin límites ni espejos que nos atrincheren.

 

AMANECER

 

Esas pastillas vienen en camino
Tan precisas como la entrada de tu ausencia
Sin colchones ni puntas de tabaco
En la curva tímida los luceros hacen de las suyas
Mientras una maleta espera el sello de embarque
No hay vuelo mágico que calme la sed
El espasmódico sabor del olvido
Que viene errante con la mañana.

 

DE SALIDA

 

Hay raspaduras en la noche que nunca sanan
Estrellas que se hacen aliento
Entre larva y maleza una mirada con  plegaria que lo borra todo
La sutura del negro desespero para gravitar
Ciertas torceduras en la mañana que hieren la rutina
Uno es de esta cáscara que sabe a humedales y huele a lagunas desparramadas
Ese cuajo de la tarde y la borra del café que llega a la ternura
Es cuando Art Tatum mueve su piano a mi sala de espera
La chispa que viene en camino
Para empezar la mortal tarea de deshojar la costumbre.

PALABRAS DE MAYO PARA UNA CARAJITA

En la escogencia se impusieron los brazos de la noche y sus demonios
La celada que esconde tu sonrisa
Marzo quedó guardado en mi ropero
La prenda extremista que dio jornada
El olor tierno de hembra que hunde en el estrago
Siempre te dije que me sostengo en la húmeda distancia de tus años
El trágico mapa de la vida que no sabe de fragancias
Mi arcilla de misterios y sospechas que terminan en la vía
Cierto ludismo inocente que pasea tus pezones
El vino tinto que se nos derrama en el sexo
Tu insistencia ante mi callejón sin salida ni agujeros.

 

PALABRAS DE MI MADRE

Mi madre sin palabras me dijo no compitas en la oscuridad
Esa selección de calendarios sin tino que nos llevan a ninguna parte
El amor circunspecto que no tiene fecha
(la piña bajo el brazo)
Porque algún día se entenderá que la palabra
Es un sentir de movimientos cuando la noche no alcanza
Es el trajín de un camino abstracto
Impreciso como los golpes a mi entrada
Mi madre me dijo con palabras
Que hay esquinas que adornan la miseria
El rudo pegamento que nos une a la tierra.

 

NOTA DE TAXI

Desde la comodidad de tu sombra ordenas mi mesa
Este año guardé el otoño en mis bolsillos
Y no le presté atención al invierno
Quién me discute
Que la fruta del odio es la amargura
Y que la garganta oscura de la duda
Termina por engullirnos.

 

ALIENTO DE MARZO

Uno pisa el costado de un día cierto y concluye
Que la vergüenza es una brizna en el camino
No se puede juzgar nuestro desorden
La fatiga que trae en sus garras este calor de marzo
Tempestad que nos envuelve sin permitir detalles
Queda en vilo la piadosa acera de enfrente
El relajo que se nos cuelga de los ojos cuando entra la noche
Ese recurso de la urgencia
Cuando el sexo nos atrapa.