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Luna nueva y asesinos seriales
Ahora ya eres
una sombra entre sombras
(también mi sombra)
Cristy van der Laat
La luna nueva de septiembre tuvo lugar la noche del 12, y fue el cabalístico 13, que este año coincide con el inicio del Ramadan, y el año nuevo Judío, cuando Ricardo Ham eligió presentar el libro de su autoría “México y sus asesinos seriales” en el Centro Cultural Policial (Victoria 84, Centro Histórico). En ese mismo mítico lugar, una noche oscura del 8 de septiembre de 1942, a dos lunas de la nueva, fue donde Goyo Cárdenas, asesino serial mexicano, reconociera los cadáveres de sus víctimas, quienes habían sido desenterradas del jardín de su casa…
Ricardo Ham es promotor cultural, director del grupo “Sombra de Cloto”, egresado de comunicaciones y periodismo, la nota roja es una de sus pasiones que comparte por Internet y su primer libro fue: “Estética del asesino en serie”. Lo acompañaron en sus presentaciones José Xavier Nava, quien publica de cine y horror en la prensa escrita y Rafal Aviña, autor de dos libros “Asesinos seriales”, “El cine oscuro y El Cine de la paranoia y una mirada insólita”.
La luna nueva era un día festivo (novilunio, neomenia), símbolo del tiempo que se regenera y del primigenio, presagio favorable y esperanzador en el porvenir, ocasión de confianza en las realidades temporales, por lo que se le celebraba con reposo obligatorio y sacrificios (Núm 28, 11-15; 29, 1-6; Ez 46, 6-7; Lev 23, 24-25; 2 Re 4, 23; Is 1, 13-14; Am 8, 5; Os 2, 11). Hubo también supersticiones en torno a la luna; que su llegada propiciaba influencias divinas o demoníacas en los hombres (lunáticos: Sal 121, 6; Mt 4, 24; 17, 15). Negativamente, se le consideraba remedo u oposición al sol, luz disminuida, semioscuridad. Sin embargo, hay que diferenciar al lunario, habitante de la luna, del lunático, habitado por la luna, y descrito por Luciano, Locke y otros observadores.
El resumen: Ham reseña brevemente las historias de diversos asesinos mexicanos:
1. El Chalequero, (Antonio Prida), con más de veinte crímenes contra prostitutas, a quienes viola, apuñala, degüella y tira sus restos en los alrededores de Río Consulado. Es arrestado el 13 de junio de 1888, en 1904 queda en libertad, seis años después. Asesina a una anciana y es arrestado nuevamente el 13 de junio de 1908, esperando la pena de muerte, muere en 1910.
2. Gregorio Cárdenas Hernández, (Goyo), el estrangulador de Tacuba, mata a cuatro mujeres; tiene sexo con las víctimas, asfixia a tres y mata a golpes a la cuarta, y trata de ocultar los cuerpos en su casa de Mar del Norte No. 20. Es arrestado en septiembre de 1942, y liberado el 8 de septiembre de 1976, muere el 2 de agosto de 1999 a los 82 años de edad. Durante su encarcelamiento fue diagnosticado por el Dr. Quiroz Cuarón desde la psicología criminológica: personalidad neurótica, neurosis evolutiva, órgano-neurosis, narcisismo y erotismo sádico anal. Desde el punto de vista psiquiátrico, su estado neurótico es de esquizo-paranoide. Goyo, quien rechazó una beca de Pemex, escribe tres crónicas de sus años de cárcel, y tras su liberación la Cámara de Diputados en pleno le otorga una ovación de pie. Inspirados en su historia, se han generado obras de teatro y cine: “El Asesino”, corto cinematográfico con tintes porno, de los cuarenta. “El profeta Mimí”, película dirigida por José Estrada en 1973. “El Criminal de Tacuba”, obra de Víctor Hugo Rascón Banda, dirigida por Raúl Quintanilla, que se montó en el Teatro Helénico en los noventa. Goyo asistió a la obra y al disgustarle las alusiones a su personalidad, demanda a los productores y escritores, quienes se ven obligados a pagar 8 millones de viejos pesos. “Raptola, matola, violola”, videohome de Benjamín Cann, hace referencia al caso en “El estrangulador de Nativitas”. “Goyo”, documental realizado en el 2003 por Verónica de la Luz, Marco Jalpa, Ricardo Ham y Salvador Méndez.

3. Las Poquianchis, las hermanas González Valenzuela, tratantes de blancas. En Guanajuato y Jalisco, secuestran mujeres de 13 años en adelante a quienes explotan sexualmente, les limitan la comida y la atención médica y las castigan con violencia, muchas mueren por las golpizas, enfermedades o los abortos insalubres, entonces son enterradas en sus dormitorios. Las Poquianchis son inmunes por años debido a una red de corrupción que implica la policía estatal, empleados municipales, sicarios de medio pelo, etc. Son detenidas el 14 de enero de1964, en su propiedad se encuentran enterradas cerca de 80 mujeres, 11 hombres y varios fetos.

4. Juan Corona. Migrante mexicano. En 1973 se le acusa de 25 homicidios a indocumentados en 1971, atacados con un cuchillo o machete y con señas de actividad homosexual antes del asesinato. Se le condena a 25 cadenas perpetuas, una por cada víctima.
5. Ángel Matutino Resendez, su nombre real es Ángel Leoncio Reyes Resendiz. Migrante mexicano quien mata a golpes, con violencia, se le acusa de ocho asesinatos en tres estados: Texas, Illinois y Kentucky, entre 1997 y 1999. Es difícil de atrapar ya que utiliza 30 nombres y fechas de nacimiento diferentes, se desplaza con facilidad por los ferrocarriles y domina el inglés. El FBI puso un precio de 150 mil dólares por su cabeza y a más de 200 agentes buscándolo. Fue condenado a muerte el 22 de mayo del 2000.
6. Sara Aldrete y Jesús Constanzo, narcosatánicos. Constanzo, descendiente de cubanos nacido en Miami está muerto, mientras que Aldrete, mexicana, cumple una condena por homicidio de 14 personas, posesión de armas, asociación delictuosa, y narcotráfico. El 11 de abril de 1989 durante el cateo realizado por la Policía Federal al rancho Santa Elena, Matamoros se hallan los restos de 14 personas; descuartizados, desangrados, sacrificados entre instrumentos de santería. Los propietarios del rancho, traficantes de drogas, mencionaron que “un padrino”, Constanzo, los protegía. Aún no se sabe que tan cierta es la responsabilidad de Constanzo en los homicidios de Matamoros, sólo se le ha demostrado el crimen por “Claudia Ivette”; travestí que es descuartizado con segueta, le arrancan los ojos, le arremangan la piel, meten su cuerpo en una bolsa y lo arrojan a un lote baldío. Durante la persecución de los narcosatánicos, Aldrete pide ayuda y con ello los entrega esperando ser rescatada de su presunto secuestro, sin embargo, ha sido detenida en prisión, violada y torturada. Aldrete narra su historia en el libro “Me dicen la narcosatánica”, 2002. Inspiró la novela de Barry Gifford “Perdita Durango” llevada al cine bajo la dirección de Alex de la Iglesia.
7. La Mata Viejitas, Juana Barraza, “La Dama del Silencio” (1). En la ciudad de México, elige mujeres solas de la tercera edad, se presenta en su casa como enfermera o trabajadora social y ofrece servicios de salud o ayuda económica, les toma una falsa encuesta y regresa a estrangular a las ancianas. Es capturada el 25 de enero del 2006, se le procesa por más de 20 ancianas asesinadas.
8. Raúl Osiel Marroquín, “El Sádico”. En la ciudad de México, elige jóvenes homosexuales a quienes seduce, los invita a un hotel, si se da cuenta que su familia es de dinero los lleva a su casa en donde los tortura y pide un rescate, después, aunque le pagaran el dinero solicitado, ejecuta el asesinato y conserva la credencial de elector de la victima como “trofeo”. Es detenido el 23 de enero del 2006, por al menos cuatro homicidios.
Los pros: Me parece genial que se desarrollen libros sobre el tema en México (2), fue notorio en la presentación del libro que muchos de los espectadores presos de una moda-retro-inquisitorial rechazan a las personas que se dedican a investigar y escribir en torno a los asesinos. Algunos increpaban al autor, presos de un socialmente aceptado fanatismo moralista sobre si ¿su libro incita la violencia o idolatrar a los asesinos “trastocando los buenos valores y las conciencias”?. Ham insistió en que historiar los crímenes incluso facilita detectar problemas sociales para facilitar su atención o denunciar la falta de atención actual. De hecho, es notorio que en nuestro país los crímenes proliferen victimizando los llamados “grupos vulnerables”: ancianos, mujeres, homosexuales, prostitutas, lo que habla de que las autoridades policiales fallan en la protección a estos grupos, y por lo tanto es necesario crear conciencia al respecto y que tanto las autoridades como la sociedad generemos las medidas de seguridad necesarias.
Los contras: Algunas de las divergencias que establezco con el presente libro son: I. En la introducción se describe al asesino serial como “incapaz de controlar sus impulsos homicidas”, cuestión con la que desacuerdo, ya que muchos de los asesinos seriales se distinguen de los pasionales o accidentales, precisamente porque muchas veces además de premeditación, alevosía y ventaja, cuentan con una fina estrategia para sus crimenes. II. No considero que las Poquianchis sean asesinas seriales, ya que el móvil de sus asesinatos fue principalmente económico. La mayoría de los criminólogos coinciden, en que los asesinos cuyo móvil es básicamente económico, o los que tienen motivaciones ideológicas o políticas, no son asesinos seriales, ya que los seriales son motivados específicamente por una variedad de necesidades psicológicas, poder y compulsión sexual. Helen Morrison señala que los asesinos seriales no son resultado ni de abuso sexual, estatus socioeconómico sino por un retraso en su desarrollo emocional. Usualmente tienen sentimientos de humillación, pobreza, falta de valor, y sus crímenes les compensan esto ya que les otorgan un sentido de poder y en ocasiones de venganza. III. Por las mismas razones tengo serias dudas de considerar asesinos seriales a Sara Aldrete y Jesús Constanzo, los narcosatánicos, ya que además del móvil económico implicado en el narcotráfico, está el punto de que a Constanzo sólo se le ha probado un crimen y Aldrete continúa alegando “inocencia”.
Y él dijo: ¿Para qué has de ir á él hoy? No es nueva luna, ni sábado. Y ella respondió: Paz.
2 Re 4, 23
Datos curiosos; algunas citas del libro para los fanáticos del tema:
-El término “asesino en serie” fue creado en la década de los setenta por el Agente especial del FBI Robert Ressler y utilizado por primera ocasión en el homicida de mujeres Ted Bundy.
-El Dr. Jonathan Pincus menciona entre características de asesinos seriales: madre dominante, daño neurológico y a veces, inteligencia arriba del promedio.
-Según el Dr. Joel Norris los serial killers poseen tres características fundamentales: piromanía, crueldad excesiva con los animales y enuresis.
-De acuerdo con Norris, existen seis fases en relación con el homicidio: 1. Fase áurea: el asesino se interna a sus fantasías. 2. Fase de pesca: búsqueda de la víctima. 3. Fase de seducción: ritual de crear un falso entorno de seguridad que burla las defensas de la víctima. 4. Fase de captura: la víctima acepta estar a solas con el homicida. 5. Fase del asesinato: en muchas ocasiones, el crimen es sustituto del sexo y la muerte del clímax. 6. Fase depresiva: después del crimen el homicida entra en crisis, que pasan rápidamente, desapareciendo la culpa.
Luna y asesinos seriales
En el tarot, el arcano 18 es la Luna, corresponde en astrología a Urano en Escorpio, y en letra hebrea a Tsaddi: la fuerza serpentina y el magnetismo, anzuelo. En divinidad egipcia remite a Nut, el principio femenino. En numerología es el 18-9: gestación y fruto. Simboliza el escorpión y la luna en cuatro posiciones: nueva, llena, cuarto menguante y cuarto creciente.
La mayoría de los homicidas prefiere privacidad, ya sea llevar a la víctima a su domicilio o sitio elegido, o ganarse su confianza para visitarla en su casa, sin embargo los asesinatos se cometen tanto de día como de noche, aunque probablemente, según con el tarot, siempre bajo la influencia de la luna. Este arcano representa lo oculto, los peligros que acechan, engaños, enemigos, trampas, mentiras, sombras…
Quizás más queme
el fuego de una sombra
que el fuego mismo
Cristy van der Laat
Ciudad de México, luna nueva, viernes 11 de octubre, 2007.
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