Teresa Coraspe


Portada

Poesía
POEMAS DE
Juan GELMAN

Libros
Memorias de un semibárbaro
Rafael Bolívar Coronado
Fondo Editorial del Caribe
Prólogo de: José Balza

Historia y novela en
Denzil Romero

Celso Medina

Cine
Cosas que perdimos en el fuego.
Fernanda Bargach-Mitre

Narrativa
Un sueño con Eleazar,
apolo, cantante y jinete

Pablo Fierro

Arte
Ensamblajes y Collages de Roger Herrera 
Ximena Benitez

Invitado(a)
Alberto Manguel

Desde la red
Sabana Grande
J.J Armas Marcelo

Ojo de buho
Un poeta, una mirada, una voz: PEDRO PABLO PÉREZ SANTIESTEBAN, (CUBA)

Entrevista
FICARO (PINTOR)
Gabriela Guédez


Ensayo
Memorias de Adriano
Harry Almela

El Ensayo en la orilla maldita
Carlos Yusti

La Voz
juan Guerrero

Opinión
Fechas Patrias
Brigido Franeites


 

 

 

 

Un poeta, una mirada, una voz: PEDRO PABLO PÉREZ SANTIESTEBAN, (CUBA).

"Salí de Cuba a Costa Rica en 1995. Allí viví 5 años y en el año 2000, llegué a Miami, luego de haberlo visitado en el 1998. En Cuba, trabajaba en el Instituto Cubano del Libro, en la dirección de economía, ya que estudié Lic. en Contabilidad. Trabajando en el Instituto, me gradué en técnica periodística, en la facultad de Periodismo, en unos cursos especiales, que abrieron para profesionales de otras especialidades con inquietudes literarias; ahí tuve la dicha de graduarme entre muy pocos, de  los muchos que se presentaron. Siempre me mantuve en el área económica, pero ya podía colaborar

con la prensa escrita y radial. Colaborando para la revista Muchacha, Bohemia y los periódicos Tribuna de La Habana y tribuna del economista, así como para la emisora radial COCO. Realmente en Cuba no me dediqué a la poesía, aunque escribo desde los 12 años (como está en mi biografía). Unos amigos que manejaban la casa del escritor de Marianao, me secuestraron uno de mis poemas y los presentaron a Concurso en 1991 obteniendo un premio. No obstante no realicé ningún intento por tratar de publicar algo/ me parecía muy malo lo que escribía/ Es justamente la nostalgia la que hizo que mi pluma entrara en el tintero y se desbocara de una vez y por todas. En el 2004, hago mi primera publicación/ ¨Marea Alta¨ con Alejandro Peña en el Salvaje Refinado. A partir de ahí no he parado de escribir, aunque muchos de mis poemas de Marea Alta y el néctar de las abejas, datan desde Cuba, y me acompañaron en mis maletas de viajero. Sobre el tema de los balseros, también he escrito algunas cosas. Me llega duro y profundo. PPPSantiesteban."

 

Así nos habla y cuenta Pedro Pablo Pérez después de una breve pregunta que no tuvo el carácter de una entrevista, sino el  de una conversación informal. Pero  las palabras van surgiendo porque  la nostalgia del exilio deja su huella profunda en cada ser que lo ha vivido en su propia sangre; y esos amigos anclados en las orillas de alguna ciudad, no sabemos por qué, tienen una identificación profunda con nosotros; mantienen un lazo de contacto permanente con nuestra manera de sentir, y surge la comunicación, la lectura de nuestros poemas, las vivencias que permiten acercarnos; ese fluir inexplicable que sólo la poesía permite, porque ella sólo es, como la Libertad, el valor más grande de lo humano.  Quiero dejar estas palabras, a disposición de las olas, porque sé que hay un mar que espera por las rosas; un mar que no desea espectros sobre sus aguas, sino una brisa propicia para navegar y hacer que la desesperación de un viaje, no sea la mortecina luz de un faro.

          Aquí dejo en Ojo de Búho un poeta que vive la nostalgia del exilio; aquí su palabra, sus poemas, esa manera de expresarse tan particular. También, a los que deseen saber más, su blog personal:   www.pedropabloperez.blogspot.com

 

 

2006-09-10 17:26:22

Selección de poesías... del libro "En mi silencio"

            

Nueva York.

 

De aquel viaje,

me quedó prendida tu sonrisa

como una flor que cuelga del ojal.

 

Me quedaron los parques y el frío,

tu olor intenso

durmiendo en mi camisa,

tu ropa extendida por el suelo,

tu espalda cubierta por la mía,

y un poco del sentido de tu humor.

 

Me quedaron los barcos

atravesando bahías,

el sonido del tráfico

deambulando mis oídos.

 

Me quedaron tus manos

recorriendo las mías,

y el beso jadeante de un amanecer.

 

Figura congelada.

 

El silencio

se ha ocupado del lenguaje

que buscaba

en las formas de tu entrega.

 

Se hizo cómplice

de tu postura fría,

tan distante

que congeló mis ansias.

 

Se hizo eterna

tu figura congelada

que mis manos

penetraron en la noche,

en el tanteo mudo del encuentro.

 

Para que abrigar

las esperanzas,

si tu hoguera

se hizo humo de las llamas.

 

 

Premonición

 

Yo escucho como canta la cigarra

y bailan las orugas en sus hojas,

como cesa el agua que corre cristalina

y fecunda la tierra de semillas.

 

Yo veo más allá de mi inquietud

o del miedo tejido en la mañana,

presiento como llegan en cascadas

los colores que disipan mi ansiedad.

 

Puedo adivinar en mi sentido

que el mal tiempo se ha ido con la aurora,

 y las luces se agigantan en destellos.

 

OTROS POEMAS RECIENTES:

 

 Regreso erótico a madrugada abierta

 I

 

 Sobre esa silla de estilos pasados

disfruto tu cuerpo abierto sin censuras

 -Fresco y esquivo-

 como el vino que te ofrece mi garganta.

 Revuelvo en mi pecho tu perfume

y te dejo escapar como a una ola.

Entre dedos y caricias voy buscando tu surco,

 para beber la espuma blanca que desliza tu cadera.

 

II

 

Regresaste a posar en mi ventana;

tu luna tibia,

tu pecho erguido.

Estoy ebrio de placenteras madrugadas,

de repartir mi semilla por tu cuerpo,

de entregarte mi sustancia sin consuelo.