|
Portada
Poesía
POEMAS DE
Juan GELMAN
Libros
Memorias de un semibárbaro
Rafael Bolívar Coronado
Fondo Editorial del Caribe
Prólogo de: José Balza
Historia y novela en
Denzil Romero
Celso Medina
Cine
Cosas que perdimos en el fuego.
Fernanda Bargach-Mitre
Narrativa
Un sueño con Eleazar,
apolo, cantante y jinete
Pablo Fierro
Arte
Ensamblajes y Collages de Roger Herrera
Ximena Benitez
Invitado(a)
Alberto Manguel
Desde la red
Sabana Grande
J.J Armas Marcelo
Ojo de buho
Un poeta, una mirada, una voz: PEDRO PABLO PÉREZ SANTIESTEBAN, (CUBA)
Entrevista
FICARO (PINTOR)
Gabriela Guédez
Ensayo
Memorias de Adriano
Harry Almela
El Ensayo en la orilla maldita
Carlos Yusti
La Voz
juan Guerrero
Opinión
Fechas Patrias
Brigido Franeites
|
|
Ensamblajes y Collages de Roger Herrera
esta torpeza mía de habitar las hediondeces, de acumular rabias, cobardías, direcciones de aberrados coloristas…
Roger Herrera
Esta muestra expositiva reúne la última producción plástica de Roger Herrera, en sus Ensamblajes y Collages se evidencian la fuerza con que viene desarrollándose su obra y el recorrido del artista que es uno y múltiple al practicar este otras disciplinas artísticas, que no por ser distintas se muestran ajenas al producto estético definitivo que abarca esta muestra, me refiero al constante transito de Herrera en la literatura, el teatro y la actuación. Dentro de este conjunto de obras he distinguido cuatro temas principales que puedo enumerar a continuación: La Música, Lo sagrado- lo religioso, Lo Profano y La Locura.
La música
Músicos, danzantes, trompetas que nos remiten al mundo de la salsa, a la música popular que frecuentamos, el colorido estalla al ritmo de la música que exalta: historias de personajes anónimos que anhelan ser ese cantante al que oyen, que viajan a través de ritmos de tumbadoras, a través de contrastes.
Lo sagrado- lo religioso
El artista nos muestra un mundo simbólico que puede construirse con elementos cotidianos pero que nos habla de un más allá, de un algo que nos rodea y que a la vez conforma el todo, lo eterno, así nos muestra una iconografía personal que puede nutrirse de imágenes religiosas o ser abstractos y conformar círculos como suerte de mandalas, como cosmogonías que pertenecen al mundo de lo ritual y lo cíclico. Al elaborar los collages con cartones de desecho, con fragmentos multicolores de lo que un día fueron elementos ordinarios que indiscutiblemente pasan desapercibidos en el mundo de los objetos, en el cuadro de Herrera esos elementos se muestran imprescindibles, luminosos, vitales; entonces lo matérico es capaz de hablarnos de lo inasible, de lo sagrado, eso corpóreo de los elementos que utiliza el artista conforma una composición plástica que nos habla de un mundo magnético, lleno de magia, de poderes, un mundo que si bien es para respetar no está lejano, convive día a día con nosotros, es más, es capaz de decirse a través de lo ignorado, de lo oscuro, de lo invisible que pasa delante de nosotros y no somos capaces de ver. La sintaxis de los elementos utilizados en las obras de Lo Sagrado no es para nada similar a la utilizada en las obras de la Locura, lo Profano o la Música, es un orden bien diferenciado a pesar de que los collages y ensamblajes tengan elementos más o menos similares. Existe un resplandor diferente en estos elementos, una organicidad y una fuerza particular que los arropa.
Lo profano
 Las obras de Lo Profano de Roger Herrera no son hermosas, no complacen, no deleitan, logran que el espectador pegue un brinco sin ser efectistas, en ellas no hay efecto, existe un choque de significados, de violencia explicita.

Las obras de lo profano se vinculan con las de La Locura y poseen un carácter opuesto a las de Lo Sagrado, la ironía, el sarcasmo, el sexo más encarnado y escandalizante, la ridiculización del poder establecido, hay en esta serie retratos de políticos y burócratas, es un desafío al poder mal detentado, a la bacanal perenne de las instituciones, a la masturbación del poder por el poder atropellante que se enquista dentro de las instituciones.
La locura
 Cuando Roger Herrera se refiere a la Locura en su obra plástica lo hace con mayúsculas y sin recato, no la adorna, no muestra la anécdota sino un modo de no estar: grito, risotada o aullido. La sombra se hace presente sin prejuicios, sin maquillajes, siendo la pura sombra, la mueca, la expresión dilatada sin tiempo, sin reflexión, sin conciencia de su sexo, de su edad, del lugar en que está, pues se encuentra en un sitio en el que siendo el centro de atracción le es permisible todo: en estos cuadros que hablan de la Locura no hay sujeto, las cosas transcurren de manera fragmentaria y despreocupada, en su desorden natural y espantoso.
 Hay un ritmo que puede aparecer en estos collages, muchas veces hay pequeñas frases que sugieren partes de una canción, danzas o ciertos movimientos del cuerpo y de la imaginación. No es fácil entender ésta circunstancia, puede confundirse con el sueño o la pesadilla, pero es contundente y eficaz al mostrársenos desde lo que nos asecha dentro de nosotros mismos.
La obra de Roger Herrera es para ser estudiada en su conjunto, por ello hemos incluido en esta muestra expositiva, las vitrinas con los libros del autor, recortes de prensa que hablan de su oficio de artista y libros de autores que guardan relación con su proceso vital, asimismo incluimos una sesión audiovisual de fragmentos de su trabajo actoral. ¡Apostamos por la fortaleza y unidad de esta obra!, ¡ojala brille en nosotros el espíritu luminoso y desafiante de Roger Herrera!.
Caracas, enero de 2008
|