Teresa Coraspe


Portada

Libros
Teoría de las Despedidas, de Guillermo Cerceau
José Carlos De Nóbrega

Cine
King of California: El sabor del buen cine independiente
Fernanda Bargach-Mitre


Arte

DESAFÍO Y HUMOR EN LOS
POEMAS-OBJETO
DE FRANKLIN FERNÁNDEZ

Gustavo Pereira

Invitado(a)
Isabel Allende

Desde la red
Lecciones de dibujo
Antonio Muñoz Molina

El poseído y su demonio
Rodrigo Fresán

Ojo de buho
EL ANGUSTIARIO DE WILFREDO VELÁSQUEZ
Teresa Coraspe

Entrevista
ORLANDO CHIRINOS
Marisol Pradas


Ensayo
La literatura como espejo
Carlos Yusti

EL ropaje de la piel
juan Guerrero

Poesía
Poética residual
Franklin Fernández


 

 

 

EL ANGUSTIARIO DE WILFREDO VELÁSQUEZ

Wilfredo Velásquez vuelve al encuentro con la poesía, luego de un viaje de silencio tras publicar en los años 80 su libro de poemas: Angustiario, del que tuve el honor de ser madrina; acto que tuvo lugar en San Félix de Guayana. Recuerdo entre los presentes a Milagros Mata Gil, Alis Darnott quien se fugó temprano hacia otras estrellas, Iván José Romero y algún otro poeta que quizás andaba por ahi. Siempre ha permanecido fiel a la poesía, aunque su profesión de Arquitecto no le haya permitido una dedicación completa a la escritura; o  en todo caso, ha llevado el arte de la poesía a su profesión, lo que podemos inferir observando el esmero y dedicación que ha puesto en el Balneario La Candelaria, al crear en ese espacio La Posada de la Virgen, donde el río y las piedras y las cabañas construídas son una armonía estética.  Porque es poeta, pienso, ha logrado esa confluencia de la belleza y justamente este tiempo en el que ha inaugurado la Posada, surge la voz con estos poemas que ha denominado Poesía urbana que deseo llevar  a los lectores  del Buho, y a la vez desearles todo lo bueno y hermoso para el año Nuevo venidero. TC. El hijo irreverente de la noche

Carga sombras

Vende sueños

Transita la ciudad desnuda

Busca

II

Húmeda el alma

Con un crepitar en el pecho

Busca el cielo fragmentado

Entre verticales toneladas de concreto

Privado de la luz

Oprimido por el hastío urbano

Torna sigiloso hacia el azul

III

Esta ciudad terrible

Guarda tras cinco muros

El lugar de todos los naufragios

Tres muros son de concreto

Uno de dura angustia

El quinto de urbano hastío

Yace en este lugar

El barco fragmentado de los sueños

El barco de la libertad de recia madera antigua

Recaló sin banderas

Abandonado

Cubierto de cieno

Está el barco donde viajaba el amor

Esta ciudad de naufragios

Es un sitio de tormentas

Es el vértice donde convergen todos los mares

Llegué aquí capeando temporales

Proveniente del mar de los sargazos

Y permanezco náufrago de la esperanza

IV

La muerte no es indispensable

Podemos seguir viviendo

Escatológico me sumergí en la nada

Convertido en el eco de un tiempo infinito

Conocí el término de los días

Supe del fin y del frío de la mortaja

Sentí la laxitud definitiva

Extrañé la luz

Después me convertí al movimiento

Y asumí el riesgo de la vida

V

Inventé la palabra

Porque mi pecho no soportaba el infinito

Lancé el grito a la eternidad

Estremecí los cimientos del universo

Desprevenido me aplastó el silencio que habita mi garganta

VI

En la ciudad desaparecidas campanas

Gritan las nuevas horas

El trepidar de cascos

Sobre olvidadas calles empedradas

Ahoga los motores

El rechinar de ruedas de carretas fantasmas

Silencia las sirenas que llaman a muerte

El farolero insomne enciende las estrellas

Mientras el tranvía colisiona con el metro

VII

Amigo, no se confunda.

NO SOY UN ANGEL

Estas alas que me ve,

Son las del Pegaso,

Las gane dignamente en mi combate por la vida.

Lidiando la esperanza

Desanduve el laberinto,

Desterré los símbolos que ocultaba.

Ahora guardo en mis vísceras

Las astas del minotauro.

Amigo, no se confunda.

Estos pelos ocultan

Las serpientes de medusa.

No se confunda.

A pesar de mis orejas

Ya no escucho a las sirenas.

Armado solo con el cuerpo del unicornio

Profane la caja de Pandora.

No consulten el oráculo,

Ya no queda ni la esperanza,

No se confundan.

 VIII

Escatológico y efímero

Pronuncio el extenso vocabulario

De la angustia:

Por alfa, la esperanza

Por beta, los sueños

Por delta el dolor

Por omega, la muerte.