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César Suppini : El Olvido de Dios
ROGER HERRERA
1 El autor nació en Maturín en 1930, poeta y narrador. Doctor en Derecho egresado de la
Universidad Central de Venezuela. Colaboró con el Papel Literario del diario El Nacional en la década del cincuenta y fue finalista del Concurso de Cuentos del citado diario. Participante activo de la vida política del país fue electo senador de la República durante el período 1993-1998.
Obra publicada Dura es la conciencia ( 1973 ), relato testimonial de la vida del mártir Pedro Rojas Mollegas; en el género poesía : Comenzar a Morir (1987), Pozo d e cuervos ( 1988) y Hasta el cielo se cansa (1996). La mayor parte de su obra permanece inédita.
Al referirnos al más reciente libro editado por este ilustre Monaguense en
La Colección Contemporáneos Poesía Venezolana. Fondo Editorial El perro y la rana
Caracas, 2006. Debemos advertir que esta dividido en cuatro territorios y acompañado de un hermoso prólogo escrito por Luís Emeterio Gonzáles quien prodiga las andanzas
del vate desde el río Guarapiche hasta
las oscuras aguas de Morichal Largo
reseña que el autor es
un hijo alucinado por los límites de su ciudad natal , rescatando del ruido cotidiano, la música fugaz de una topografía mágica y espiritual
acentuando su recuerdo en la pérdida de sus amigos el gordo Zambrano, Lira Sosa, Sáez Mérida ; pertinente es nombrar sus tertulias con su maestro Juan Sánchez Peláez
en el Liceo Sanz o su filiación con la República del Este a través de Capoulican Ovalles y Adriano González león. Anuncia el prologuista que el autor al margen de la palabra se dedico a defender obreros despedidos por las petroleras, digan amanera de enderezar entuertos y de salvar su palabra del olvido de Dios .
MIS antepasados decían que las casas hablaban
Y cantaban
Que eran hechas de un barro portentoso color de vino
Y de tristeza
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Que una medianoche de comienzos de siglo
Barrió sus techos de paja
La escoba descomunal y brillante del cometa Halley
Mientras mi abuelo César bebía pacientemente
Su ración de vino
En el hueco de la ventana
Y en las calles polvosas del pueblo
La gente se emborrachaba y lloraba
Esperando el fin del mundo
( Suppini; 2006, 15 )
De hermosa teluria habría que calificar este hacer poético inmanente y sutil como
el fuego. Suerte de bardo que concilia lo filial con el ensueño vaporoso del abuelo
durmiendo su voz entre las tapias de la casa, corredores y adoquines que revelan la ciudad y sus laberintos no puede ser sino el poeta necesario, el poeta cívico que edifica el hogar y enciende la hoguera para recorrer parajes de enseñanza desde el jardín hasta la patria.
La pertinencia sagrada que poseen estas imágenes nos revelan el referente del monje
propiciando la lluvia o la vendimia. Voz religante donde la imagen poética ocupa
un espacio reflexivo y místico de quien intima con la natura y el paso sosegado de las horas.
Fisiócrata es este ser, capaz de devorar los días en palabras, el trueno en un amanecer de incendios ; sibilino a veces nos porfía arboladuras de la muerte . Por qué el poeta posible es el que regresa, el que vuelve sobre sus pasos y sus palabras el denuedo del día y la noche. Propongo para abordar el frío de lo solo, la espacialidad de lo solo, la conjetura de lo solo, leer de nuevo esta voz desde su unívoco territorio, desde el siguiente fragmento:
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En cuántos desiertos he castigado el polvo
con mi grito desolado ?
Marguerite Yourcernar me dijo que amaba el sol
de los geranios
y de los cuervos
( Suppini ; 2006, 57 )
Íntimo desde la pincelada pictórica de Vincent Van Gohg a los desplazamientos del mimismo
en el espejo literario de la escritora Marguerite Youcernar, hondamente nos cabría buscar en los hoyos en las marcas del mapa construido y fracturado desde la voz de Suppini a los
rasgos de una ciudad que tiende día a día a desdibujarse; fragmentos e instantes de
una palabra pertinente a la evocación y al sueño pero también lamentada por la escisión y la pérdida identitaria de la polis como un todo; casa y ciudad
son las premisas de este bardo hallado en El Olvido de Dios su más reciente libro.
Su amor por la Phycis es revelada en cada línea ora nos dice Me duele el sol yugulado imagen caótica que nos recuerda el ojo escindido del cineasta surrealista Luís Buñuel donde el
hybris griego es desbordado por la palabra para acudir a esta enunciación subyugante
plena de sonidos y de brillos como esta perla nacida del César de la poesía: A la orilla de un bosque inmemorial / de huesos oscuros .
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De sabios es rememorar las palabras del escritor Philip Sydney (Inglés, 1554-1586) cuando describe la Arcadia , región paradisíaca había colinas que guarnecían su s orgullosas alturas con lujosos árboles
; tal espectáculo era de soledad acompañada y de urbana rusticidad. ( Sydney ; S f, 25-26 )
Acopio del lenguaje ancestral de gustos y tradiciones de veta humanista, abolidos por el progreso y en esencia recuperados por la pródiga sensibilidad de Suppini. Quien implanta una lid entre una ciudad desvaída y de ensueño que se le escapa de la memoria
y esa otra de concreto y acero y nos infiere un lugar de soledad acompañada y urbana rusticidad. Empero, salvando todos los obstáculos, preciso es saludar la palabra de este César del lenguaje, cerrando nuestra letrilla con esta alabanza a la existencia terrena:
La vida es un pálido vino
rincón sórdido y plácido
en dónde cumplen las mariposas
sus ritos de polvo y numen
Ventana del diluvio
Oro perdido
Tatuaje en vano
en el corazón puro del vacío .
( Suppini ; 2006 , 66 )
Roger Herrera R. 2006
Lic. en Teatro. Planificador II
Red de Escritores de Venezuela.
Casa de Bello de Mercedes a Luneta
Parroquia Altagracia, Caracas.
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Notas Bibliográficas
Suppini, César. El olvido de Dios. Colección Contemporáneos . Poesía Venezolana.
Fundación Editorial El perro y la rana. Caracas, p. 15
Ibíd., p. 57
Sydney, Philip. ARCADIA. Citado por Del Saz Agustín en Selección de Obras Literarias Antología de la Literatura por Géneros. Segunda Edición; S.f. Editorial Barna, Barcelona, España, pp. 25-26.
Suppini, César. El olvido de Dios. Colección Contemporáneos . Poesía Venezolana.
Fundación Editorial El perro y la rana. Caracas, p. 66.
Bibliografía Consultada
Del Saz, Agustín. Selección de Obras Literarias Antología de la Literatura por Géneros,
Segunda Edición, Editorial Barna, S.A. Barcelona, España; S.f.
Hurtado, Efraín. Escampos. Primera Edición Concejo Municipal de Calabozo, 1979.
Hurtado, Efraín. Escampos, Colección Escampos. La Liebre Libre , C.A. 1992
Bandres, Jesús. Macaira y otros poemas. ( Desplegable) Viento del Sur Editores Red Nacional de Escritores , San Juan de Los Morros, Caracas,
Suppini, César. El olvido de Dios. Colección Contemporáneos . Poesía Venezolana. Fundación Editorial El perro y la rana. Primera edición, Caracas, 2006.
Sotillo, Pedro. Poemas. ( Desplegable) Viento del Sur Editores, San Juan de Los Morros, 2003.
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