Siempre suenan quijotes para las grandes letras y mozarts para los grandes pentagramas. Y está bien. Pero no estaría de más que los hilos musicales de las cafeterías y los grandes hoteles dejasen por unos días el Top10 de los clásicos para sumar otros temas de grandes autores. Este bien podría ser el caso de autores como Ketelbey con su En un mercado persa , Anderson y su Máquina de escribir o la obertura del Guillermo Tell de Rossini.
Existe un disco con estos y otros temas clásicos que aúna una serie de temas que no dejarán indiferente al oyente. Se titula Clásicos divertidos y en él se incluyen además de los citados temas, también otros como El vuelo del moscardón de Rimsky-Korsakov o la archiconocida Para Elisa de Beethoven, que fue escrita por el gran maestro alemán para una niña a la que conoció en un conservatorio. Tras escuchar cómo tocaba, el genio preguntó por qué no se atrevía con una de sus obras, a lo que ella respondió que éstas resultaban demasiado complejas. Tras esta audición, Beethoven se comprometió a componer algo que ella pudiese tocar; y así nació la pieza que hoy conocemos por el nombre de Para Elisa.
Ya sea adquiriendo este disco de Clásicos Divertidos o bien de cualquier otro modo, lo que no debe dejar de hacerse es escuchar de cuando en cuando estos maravillosos temas musicales.
9 de agosto de 2005