Si hablamos de pàjaros y vuelo Tus manos
A mi que en ocasiones presumir me cuesta todas las cifras del mundo
Y o que no tengo nada de decente y no se bailar
Sin pestañar tengo los ojos vendados
He sentido las picaduras del mediodìa en un rincón penumbroso
Donde los huecos del tiempo van dejando latigazos
Y o que carezco de hermanas multitudes fortunas y silla ergonòmica para pensar
Asumo que soy un fermentado herido por tu estrella
Y un enemigo cruzado de esos de mal agüero
Que no han sentido tus labios de hortaliza
Y o que he visitado la casa de los fundidos
He dejado colgados mis sucios zapatos en el corazòn de un bucòlico yagrumo
Que descubrì que cada quien vive olvidado en su presente
Con las pastillas de la indiferencia volteando caminos en tiempo de cuaresma
Cada quien se inventa sus alegrìas
Porque las tristezas son ciertas Certeras como una lagrima
Yo que el amor te lo he ratificado lejos de la duda
En el remolino de esta tarde de jueves que desafia al mal humor
Me instigas a la oraciòn melodiosa
Apartar el cabo suelto de los dìas a pesar de que sè de andrajos
De garzas blancas que revolotean su plumaje salpicado de progreso
Nunca he logrado la manera de decirle a una mujer que la extaño
Sin dejar la la piel en los muros del silencio
Amor seguirè rayandote en las espaldas de un domingo
En los pies dormidos de la mañana
Enterrando el hocico en la pàgina que gravita
Con antipatía y escamoteo inundo ciertos dìas de paquidermo para seguir escribiendote
El ayer es mi arcilla La razòn por la que no volví
Suele ser este escondrijo de palabras la gota inútil que mueve mis venas.
18.01.2006.