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TRES TEXTOS DE HUMBERTO RIVAS MIJARES

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Publicamos tres textos del smpiterno autor del Murado, Humberto Rivas Mijares. Los dos primeros son textos en prosa y el tercero un artículo de opinión publicado enel diario EL NACIONAL el domingo 23 de Junio de 1957.

 

TRES TEXTOS DE HUMBERTO RIVAS MIJARES

 

El vendedor de pájaros

Relucir de cantos. Jaulas mordidas inútilmente por los picos. Silbos del campo entre las voces tumultuarias del mercado. Aletear entristecido en el alba. En los ojos la punta de un trino. Un vuelo frustrado en las piruetas de colores. Sonidos que poco a poco se secan. Canto, en ratos de olvido, y el dolor de lo que no se tiene, casi siempre. Las jaulas que cantan.

 

El fotógrafo ambulante

El traje dominguero. La leontina, quizás. Los zapatos charolados. El sombrero nuevo, ladeado pícaramente. En la corbata giran, hasta marear, tos colores. Cierto aire citadino, pero ruralismo en el fondo. Detrás, una escenografía ingenua: jarrones, rosas, un cisne, una cascada. A pesar de todo, la tierra en el puño. Y después la postal, a veces iluminada, que irá hasta el pueblecito, y hará sonreír a las gentes. El orgullo de la paisanía.

H.R.M.

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MEMORIA DEL MUNDO

En otra edad hubo un mundo poblado de seres a los que llamaban hombres.

Con el tiempo algunos envejecieron. Pero otros vivían en las ciudades, o en las llanuras, o en las islas, o en el mar.
En aquel mundo los navíos abrían al partir sus velas radiantes, y el alba apagaba, poco a poco, las luces del puerto. Los hombres caminaban sobre el verde sonoro de las hierbas, o sobre la tierra yer¬ma, o sobre los caminos de piedra. Se oían voces que a veces se convertían en gritos, pero luego ca¬llaban, y quedaba entre el musgo el sonido de la torres lejana. Otras veces había cólera, o angus¬tia, o tristeza entre los hombres. Pero el sol centelleaba de nuevo en las cumbres y los marineros trepaban alegremente a los mástiles. También ha¬bía odios, maldad y resentimientos. Eran, por eso, hombres. Pero a la otra mañana florecía de refle¬jos el faro, como de oro, cerca del mar quieto o embravecido. Más allá un niño jugaba con el vien¬to, y en las laderas danzaban los dorados viñado¬res. La huerta resplandecía de mariposas azorada, y en la loma se remontaba una cometa por las tar¬des. Los hombres bebían vinos pálidos o enroje¬cidos, o el agua de las quebradas, o se aturdían de ron. Otros rezaban en paz, o temerosos de su alma, o porque padecían. Creían. Amaban, o sufrían. Era la vida del mundo, o bien la muerte, pero una muer¬te que se sentía llegar como una niebla infinita. En otros tiempo más antiguos también había vivido el pirata, que relampagueaba de gritos en un aire de cuchillos, o el bruñido caballero de hierro. Los hombres eran los hombres: a veces buenos, a ve¬ces malos, pero siempre los hombres. Y pensaban largamente frente al sonar andariego del río. Y can¬taban en las casas que fulguraban de cal, o en los altos muros almendrados, o en las fábricas, o en los patios dónde latían las sombras. Se llamaban Sim¬bad o Juan, o quién sabe cómo. Y vivían.

Pero un día, a la anochecida, llegó un extraño ser; que no era un hombre. Acaso una bestia, o un fantasma. Las gentes de la tierra no lo sabían. Y, para reconocerlo, encendieron las lámparas. Y empavorecieron. Quisieron entonces huir al mar, a las montañas, al río. Pero la tierra ya no era la tierra; ni el mar, mar; ni el aire, aire; ni los hombres, hombres..

Todo era una nada de púrpura: apenas tinieblas que ardían.

 

HUMBERTO RIVAS MIJARES. Escritor, diplomático y profesor universitario (Valencia, Venezuela, 21 de diciembre de 1918 - Caracas, 23 de noviembre de 1981).Se inició como cuentista en la revista "Elite". de Caracas, en 1941. Hizo estudios de Periodismo en la Universidad Central de Venezuela, en la cual se graduó "Summa cum laude" en 1949, y de especialización en el Centro Internacional de Estudios Superiores de Periodismo, de la UNESCO, en 1961. Perteneció al grupo literario "Contrapunto". Desempeño distintos cargos diplomáticos. Obras publicadas: "Hacia el Sur" (novelín), 1942. "Ocho Relatos" 1945, Y "El Murado" (cuentos), 1955. Algunos de sus cuentos figuran en las siguientes antologías: "Cuentistas Modernos", por Julián Padrón, editada en 1945 por el Ministerio de Educación; "Antología del Cuento Latinoamericano". por Edna W. Underwood (Nueva York, 1947); "Diez cuentos venezolanos", Bogotá, 1951; "Antología del Cuento Venezolano", por Guillermo Meneses, editada por el M. E. en 1956, y "Antología Venezolana" (Prosa), por José Ramón Medina ( Madrid, 1962) . Ha sido traducido al inglés por Edna W. Underwood, y al italiano por Marisa Vannini. En 1987 Monte Avila edita “El Murado y otros cuentos”.

Actualizado ( Martes, 06 de Abril de 2010 17:14 )  


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