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Home Escritor Invitado ENTREVISTA AL POETA PEDRO OSTTY

ENTREVISTA AL POETA PEDRO OSTTY

Pedro Ostty: la irreverencia en un verso

(*) Mercis Martinez

“Una cosa es saber escribir y otra cosa es alcanzar el poema”

¡Bardo! Le llamó mi hermano a través del portón, desde la calle, hacia la casa. Entre las rejas, visualicé en el patio las piernas colgadas de una hamaca. No sabíamos si era él, como no reaccionó, fuimos a llamar por la puerta principal. Un enorme San Bernardo bastante repuesto nos hizo devolver e insistir a través del portón. ¡Pedro! Gritó esta vez mi hermano. El cuerpo que reposaba en la hamaca se incorporó.

Pedro Ostty es un personaje. Le veo, e imagino por su aspecto y actitud irreverente, sarcástica, de verbo nutrido y encendido, a uno de aquéllos que hacían llamarse “poetas malditos”. Iba predispuesta, soy sincera. Iba con cierto temor a que no se diera la conversación con este personaje que admiro en la distancia, pensaba: “de seguro no acepta que le grabe” o que “le tome fotos”, ¡qué sé yo! Quizás el que mi hermano me secundara en la visita a uno de sus más grandes amigos, serviría, para que la conversación fuere lo más abierta, plena y relajada posible:

 

Mercis Martínez: Pedro Ostty es…

Pedro Ostty: Trataré de no ser tan cínico en mis respuestas, no te preocupes. Decirte que yo vengo de una familia literaria, no es verdad. Y tampoco sé mucho de literatura. Mi crianza es una crianza normal, de un muchacho que estudió hasta sexto grado y que tiene seis libros editados. ¿Formación?: la calle. ¿Papá y mamá?: muertos. Somos seis hermanos y los demás, los demás son mis amigos. Eso soy.

MM ¿Cómo te iniciaste en la escritura?

PO: Mi primer libro fue escrito preso y el segundo también. Por este último libro, “Ecos del laberinto”, me indultaron. Gané con este poemario el primer premio de poesía penitenciaria, concurso que lanzara un departamento del Ministerio de Justicia, en su momento. Me llevaron en avión a Mérida, para recibir ese premio. Eso fue en el ochenta y nueve, y el 23 de enero del 92, me indultaron. Poco antes de que Chávez le diera el golpe a Pérez, fíjate tú… ¡sobre la línea maestro! Pérez no firmó indultos más nunca.Influyeron los talleres de promoción de lectura promovidos por Teresa Coraspe, allí en la cárcel de Vista Hermosa. Fueron además realizándose a la par, concursos internos de poesía, y yo fui ganando. Eso me fue dando un palmarés. Y de golpe yo me sentí un escritor, pues uno se siente rápido ¿sabes?, “parece que eso no es tan jodido” se dice uno (risas).

MM ¿Esos primeros textos, Ostty?, cuéntanos de ellos en especial por el contexto en el que fueron creados.

PO: El primer libro fue manual. No permitían pasar máquinas de escribir, porque el preso como que no tiene voz, o mejor dicho no tiene voz. Lo cierto es que pedí una máquina al Padre que estaba allí, y me la dio. Yo escribía y escribía, y así armé un libro, “Reflexiones poéticas”. En la elaboración de los cincuentas ejemplares que a mano fueron trabajados, apoyaron Neptalí Hurtado, Gustavo Basanta, Teresa Coraspe quien es la que hace el prólogo y Francis García. El segundo libro, “Ecos del Laberinto”, ciertamente motiva el indulto porque tenía la realidad plasmada. Precisamente sin literatura, o sea, no escondía desde la palabra, lo que yo veía como mi realidad, que es la realidad penitenciaria. Pérez lo leyó a las diez de la mañana y a las cuatro de la tarde yo ya estaba indultado.En la cárcel conocí también al poeta Abraham Salloum Bitar. Cuando llegó de Méjico, Teresa me lo llevó a la cárcel. Abraham estaba asustado, sentado detrás de un escritorio y yo le dije: “cosa grave poeta, ¿usted que viene a buscar aquí?”. Y él respondió: “a conocerlo a usted, poeta”.

MM He reflexionado que en esta ciudad hay escritores que recuerdan a Abraham con aprecio y respeto de poeta. Y hay otros que ni lo mencionan, quizás no tuvieron la oportunidad de conocerle. Pero cierto es que los escritores que tuvieron de él una influencia significativa, tienen en sus escritos un nivel considerable en sus poesías. Quisiera nos hablaras de tu experiencia poética y personal con el querido poeta Abraham Salloum Bitar.

PO: Como poeta te voy a hablar, igual que como persona. No los voy a separar. Cuando uno es amigo y poeta, ambos, uno no anda siempre de amigo como poeta, porque ningún poeta anda poetizando todo el día. Cuando me preguntan de Abraham como poeta, yo siempre les digo: usted tiene que leerlo. No te voy a hablar tampoco desde mi presente, en que soy poeta. Te hablaré de aquel momento en que no lo era, porque cuando yo comencé mi amistad con Abraham, no era poeta. Y te digo que no era, porque un año después de salir de la cárcel, yo tenía otro libro escrito. Le comento a Abraham que yo tenía un libro que quería editar, luego que él lo lee, me dice: “vaya a escribir poesía, que eso no sirve. Le falta mucho”. Tuve como ocho meses que no le hablaba, me decía a mi mismo: “estos tipos que no dejan surgir a uno”. En fin, un año después de trabajar el texto, Abraham me dijo: ahora sí hay poesía aquí. Y ese es el poeta Abraham Salloum Bitar. Un poeta que le puede decir a un individuo que estaba signado a ser el poeta que yo soy, que hay un momento en el que todavía no eres. Un ser así indudablemente es un poeta, porque si él no hubiera sido un verdadero poeta, me dice en el primer momento: sí está bien ese texto. Cuando se trata de poesía, un texto no está bien no porque esté malo, sino porque no es poesía. Porque hay cosas que no son poesías, pero son maravillosas.

MM ¿Cómo es esto? Ahonda un poco sobre lo qué es y no es poesía.

PO: Siempre cuando he hablado contigo, te pregunto qué no sé lo que es un poeta y un escritor. Yo no digo a nadie que escribe mal, yo lo que trato de decirle es que eso no es poesía. Eso es otra cosa. Todo el que inicia, quiere hacerlo escribiendo poesía. Pero la poesía no se escribe. La poesía tiene unos elementos que son más de espera, tampoco son de inspiración. Como la metáfora, por ejemplo. Entonces se tiende a confundir que la metáfora es una imaginación. No. La metáfora es una imagen de la palabra. Entonces muchos se imaginan la metáfora y hacen de la imaginación, la imaginación de la imagen de la palabra. ¿Entonces? ¿Qué se dice allí? “que el olvido sucumbe en los caracoles”, bueno, yo no sé qué es eso hermano, me vas a disculpar, les digo. El poema tiene que ser verdad. ¿Imaginarse? Eso lo puede hacer la novela. García Márquez se imaginó a Macondo y Macondo también es verdad. Pero en el poema tú no puedes imaginarte el dolor de un amor. Entonces se produce la lectura del dolor imaginado de un amor, que a ti no te dolió, entonces no me dolerá a mí, ni a nadie.Y eso no quiere decir que esté mal escrito, lo que sí digo es que no es un poema. Eso puede ser un cuento, pero no poesía. Entonces también te dicen que los poetas son difíciles de entender, eso tampoco es verdad: “Madre: esta noche se nos muere un año” dice Andrés Eloy Blanco. Eso está facilito.

MM ¿De los géneros literarios, la poesía entonces es la más sublime, la tocada por un manto divino que solo pocos logran alcanzar?

PO: Los géneros literarios, devienen de la academia literaria. Pero la poesía no deviene de ahí. Tú te gradúas, por ejemplo, de Licenciada en Letras, mención Literaturas Clásicas. Y qué tiene que ver la poesía con eso. La poesía está exenta de la academia es lo que te quiero decir. ¿Al poeta qué tú le vas a evaluar de conocimiento? De ¿literatura alemana? ¿Del criollismo? A mi qué me interesa eso. Dice Stevens “que la poesía no es un legado de la inteligencia”. ¿Al poeta tú le vas a preguntar de la morfología de la palabra? No maestro, yo no sé de eso. Eso no es el problema del poeta. ¿Estará obligado el poeta a saber de morfología?, de ¿sintaxis? Yo creo que no. Sin embargo, su elemento escritural sigue y seguirá siendo la palabra.

MM: Eres un poeta solitario. Poco se te ve en eventos de poesía, pero cuando vas, haces cuestionamientos en voz alta, cuestionamientos que yo llamo ostyanos, porque solo pueden provenir de ti. Y una de ellas tiene que ver con lo qué es la literatura. ¿Cuál es tu conflicto con la literatura?

PO: Yo difiero muchísimo de la literatura en cuanto a la evaluación de la poesía. Porque ¿qué es eso de evaluar la poesía? Que por cierto, eso que llaman literatura, nadie me explica qué es. Porque yo he ido al diccionario, entonces lees, literatura: propio de la literatura, hombre literato. Pero no hay un concepto. Ahora, no podemos negar, por ejemplo, que los que se dicen profesionales de literatura tienen un conocimiento literario. Pero qué es ese conocimiento. Yo he resuelto, que se aprende de otras materias lo que es literatura. Entonces muchos licenciados en literatura llegaron a entender qué es que son poetas. Sí, saben escribir. Pero una cosa es saber escribir y otra cosa es alcanzar el poema. Ahí es donde está la diferencia y de dónde surge la confusión. Es por eso que ves por allí muchos poetas que no lo son.Te doy un ejemplo para que entiendas mi disyuntiva con la literatura, lo literario y los literatos: Es una falta de respeto con Cervantes, que desde el punto de vista literario, aquí en Venezuela se haya hecho una edición con cincuenta capítulos menos de El Quijote. Siempre te lo pregunto, yo a ti: ¿cómo se hace eso? Infiero entonces que desde el punto de vista literario, los señores que tuvieron la responsabilidad de la edición, qué es para estudiantes por cierto, llegaron a la conclusión, que a nuestros estudiantes no les interesa leer cincuenta capítulos de El Quijote, que no es cualquier cosa. Un texto, que precisamente en la literatura, está considerada una obra clásica, de un performance artístico, sublime. Entonces, ¿cómo es que la literatura misma evalúa que se le puede quitar cincuenta capítulos?

MM: Pero, El Quijote ha sido editado desde siempre y en la misma España inclusive, de muchísimas maneras, en distintos formatos, para hacerla llegar a distintos públicos.

PO: Eso está muy bien. Pero cuando te dicen “Edición especial para estudiantes” y le tumban cincuenta capítulos, quiere decir entonces que a nuestros estudiantes les sobran cincuenta capítulos de El Quijote. Por allí vi otro ejemplo: una edición de la Divina Comedia y entonces resulta que es solo el infierno. El infierno es solo un paso de los que hizo Dante para llegar a ver a Beatriz, porque resulta que ese es un poema de amor. Y el que lea el infierno solamente en una edición de la Divina Comedia, creerá chico, que es una cosa de vampiros. (Risas).

MM: ¿Cómo es eso de los poetas que no son poetas?

PO: Te lo explico de esta manera: A mi me parece imposible que El Perro y la Rana tenga por ejemplo, en las ediciones de poesía, trescientos poetas. ¿Y qué país tiene trescientos poetas? Acaso esos trescientos editados son trescientos Gustavo Pereira, Vicente Gerbasi, son Abraham Salloum, son Juan Calzadilla, no. No son. Sin embargo el proyecto editorial es exquisito, el espacio editorial que ha abierto el estado es maravilloso. Que tú consigas ediciones de autores relevantes, en dos bolívares y ediciones bellas, eso es una maravilla. Pero en la elección que debe tener un colegio de editores para elegir un texto de poesía, tiene que haber más seriedad. Me parece hipócrita que no se les aclare a los muchachos que eso no es poesía. Es perjudicial que lleguen a creer que lo son. Entonces el estado, sí, tiene bueno argumentos: “¿y antes cuando no se les editaba?”. Sí es verdad y yo no estoy diciendo que no se les edite, yo solo estoy diciendo que los señores no son poetas. Edítenlos por motivarlos, pero díganle a la vez que no han alcanzado los niveles que lo hacen ser un poeta.

MM ¿Y quienes establecen esos niveles?

PO: Eso lo establece el lector. La academia no hace a los poetas. ¿Graduado de poeta?, ¿dónde? Eso no existe. Quién convierte al poeta en poeta, ¿quién lo gradúa?, ¿quién le da el rango?: el que lo lee.

MM Hablando del lector y sus lecturas. ¿Qué significa la lectura en las creaciones de un poeta?

PO: Sin lectura no se puede porque ese es el alimento que tú tienes. La ortografía que tengo es gracias a ser lector. La lectura deja rastros en la memoria que te ayudan a corregir ortográficamente cuando vas a escribir. Otro punto que ejerce la lectura en el poeta tiene que ver con el alma. Yo he llorado con el final de Los Miserables, eso también es un alimento para el poeta. Porque cuando te toca expresar lo que viene desde dentro de ti, el gran poeta que es Víctor Hugo, por ejemplo, te alimenta el espíritu, te abre las imágenes en palabras. Porque es que nadie escribe lo que no se ha escrito nunca. Entonces a veces te atacan algunos diciéndote, que líneas como: “el viento de la noche” son iguales, por ejemplo, a las de Neruda. Y entonces me pregunto, ¿es qué yo no puedo escribir “el viento de la noche”? Porque es que el viento de mis noches, no es el mismo viento de las noches de Pablo Neruda. ¿Con qué palabras las digo entonces, si todo está dicho? Tengo que utilizar las palabras que de seguro habrán utilizado muchos, porque imposible que me ponga a inventar otras. Te insisto, en que ese es el problema que viene de la literatura, que evalúa la conceptualización de lo que tú escribes.

MM ¿Qué es un poema?

PO: Te decía que el poema es verdad. El poeta tiene la libertad de escribir lo que el siente y lo que debe transmitir él, es lo que siente todo el mundo, que es lo que él siente. ¿Por qué se llora con las Uvas del Tiempo, en las noches de los treinta y uno de diciembre en Venezuela? Porque el poeta Andrés Eloy Blanco estaba en España, exiliado y no estaba compartiendo con su mamá el fin de año. Cuando tu oyes eso, que tienes a tu mamá al lado, tú la abrazas y lloras por él. Eso, es un poema.

(*) Mercis Martínez / Ministerio del Poder Popular Para La Cultura

 

POEMAS DE PEDRO OSTTY

Creemos avanzar y adelante

Nos acecha el regreso

El Muro se levanta inmóvil hasta el abismo.

Madrugar es un buen oficio

Y el mejor tributo es el sol

Nada definimos

La lluvia siempre cae

Y es un afán de gotas

La fe es una serpiente invisible

Y nos engaña.

Terrible es el naufragio

Una noche pude escuchar a mi amigo

Y en la mañana no estaba.

¿Y entonces?

Qué importa el círculo

Y las horas del reloj

La sagrada álgebra

Y el ingenioso espejismo del ajedrez.

De que me sirve

Haber aprendido a definir

El extraño aullido con su enigma

Si la certeza alumbra y mata.

Qué Importa la metáfora

Danzando en los ecos

El vuelo en la crecida

El puñal y la balanza

La navaja y el misterio.

De que me sirve

Celebrar en el ojo

Los pálpitos

Los estallidos

Y los colores.

Qué importa el azul

Qué importa el grito del rojo

Y el antiguo clamor del amarillo.

Y que la tierra abone una semilla

Y el Martín Pescador a ras de agua

Y el blanco silbido de la garza

Y la acrobacia del pez

Que importa.

Y la excitante geometría de mis sueños

Mis buenos augurios

Mi esperanza

Mi amistad

Mi solidaridad.

Y una flor

Y la tumba

Qué importa.

 

* * *******************************

Nada reclamo

Asumo.

Un rayo de sol inverso y solitario

Se levanta

Se hunde.

Un adiós se alojó en mis

Entrañas.

Alguien busca su sombra

Un perro decanta

Los inciensos

Del horizonte.

Una hoja agoniza

Sobre el filo de una acera

Abro la puerta y es siempre

la misma calle

Llamándome

Esperándome sobre su asfalto

Horizontal y silencioso

Nada reclamo
Avanzo

 

Actualizado ( Viernes, 08 de Enero de 2010 08:52 )  


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