Entrevista A Morela Maneiro
Morela Maneiro:“Quiero ser un humano cada vez más indígena, más Kariña”
Morela Maneiro es una poeta indígena nacida en la etnia Kariña, la tierra que la acobija desde que vio luz es Ciudad Bolívar. Desde niña, Morela ha estado inmersa en movimientos sociales, a través del arte, y la poesía en específico. Su poesía ha trascendido las fronteras de nuestro país siendo reconocida en diversas naciones de Latinoamérica y Europa.
Escribió su primer libro “Ojos de Hormiga”, el cual le abrió las puertas al mundo, y éste tuvo la bondad de abrirse a ella. A continuación, una entrevista que no pretende ser una mera y descriptiva hoja curricular, ya que sería minimizar y desviar lo significativo de este personaje, sino un intento de acercarse, no sólo a la persona, sino también al hecho literario que la rodea.
- Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPPC): Poeta, activista social, indígena ¿quién es Morela Maneiro?
Morela Maneiro (MM): Morela Maneiro es Abana’imie, en lengua Kariña: pájaro cantor que canta en los ríos, en la madrugada. Poeta, escritora que se formó autodidácticamente entre las bibliotecas de familiares y amigos como Henry Corradini, quien me introdujo en el universo Occidental. Sin embargo, Morela Maneiro quiere fundir todas sus facetas en una sola, sin ser dual, sin ser ambigua. Fundirse en un ser humano, un ser humano cada día más indígena, más Kariña. Pero un ser humano universal, que siente al hermano indígena, pero también al mestizo, al español, al mejicano. Ese ser universal ha de ser la búsqueda del poeta y escritor verdaderamente comprometido con la palabra, con la vida. El escritor es un activista de la palabra, como de lo social.
- MPPPC: ¿Consideras entonces que un poeta ha de estar inmerso en los acontecimientos sociales de su país?
- MM: El poeta históricamente ha estado comprometido políticamente con la sociedad. No es sólo cuestión de escribir los sentimientos, aislados en una habitación, en espera además de premios, fama y reconocimientos. No debemos quedarnos en la contemplación, en lo idílico. Somos soñadores por naturaleza, pero esos sueños hay que realizarlos. Queremos un mundo mejor, ¿pero sólo en sueños, entre cuatro paredes? Hay que llevar esos sueños a la práctica. Lo que sucede alrededor produce cambios en lo introspectivo, pues el escritor no solo debe quedarse en lo introspectivo, debe escribir sobre las causas externas que generan esos cambios.
- MPPPC: No todo lo que se lee está en lo escrito. ¿En que se inspira una indígena Kariña para escribir su poesía?
- MM: Especialmente en la literatura que nos han contado nuestro abuelos. El libro abierto que está en el cielo como es la constelación de Orión, la Cruz del Sur, La Chacana. Pietemu, el de la pierna cortada, es lo que Jesucristo para los cristianos, o como Mahoma para los musulmanes. Pietemu es un héroe cultural. Pietemu está en la constelación de Orión. Es allí donde me inspiro, en la naturaleza, en el cielo, en las nubes. “El paso de las nubes” fue uno de mis primeros poemas. Cuando digo que he “podido tocar el sol con las manos” ha sido en base al contacto con la naturaleza. He caminado mucho por la selva, viajado a través de los ríos, particularmente por el Orinoco y el Cunucunuma en el Amazonas. Y así, estando alerta, atenta, escuchando los sonidos de las cascadas, ver como se transforma el agua en “nubes”, en “algodones” y “garzas” que van desfilando, uno tras otro. Esos son los libros abiertos que también existen y que merecen lecturas como las que hacemos a un texto de Nietzsche, de José Saramago o Galeano.
- MPPPC: ¿Cómo ves la poesía indígena venezolana, en comparación con el trato que reciben otras poesías indígenas en otros países?
-MM: La legislación en pro de los derechos indígenas desde hace poco más de diez años para acá, ha influido positivamente a la literatura indígena. Hay una actitud favorable de las instituciones en cuanto a las publicaciones de textos indígenas; sin embargo, hace falta más formación y divulgación. Hay que formar, somos muy pocos soldados indígenas en este oficio. Esto en comparación con México o Chile, donde hay mayor producción literaria indígena. México tiene más de cien años impulsando la poesía náhualt, han llevado la vanguardia en esta área. Chile también tiene muy buenos poetas indígenas bilingües, pese a la discriminación que existe con el pueblo mapuche, el oficio de la escritura y la motivación gubernamental hacia la divulgación de la escritura indígena ha sido positivo. En comparación con ellos, Venezuela aún es muy joven.
Esto por supuesto es lo que tiene que ver en la literatura en tinta y papel, sabemos que oralmente la literatura indígena lleva más de cinco mil años existiendo.
- MPPPC: La traducción de textos indígenas al castellano es sumamente delicado. Recuerdo que alguna vez una indígena persistía en la casi imposibilidad de trasladar al castellano un texto en pemón, pues se perdía mucho del significado en el proceso de traducción.
- MM: Es cierto lo que dice la hermana pemón, en cuanto a la pérdida del significado. Se pierde aproximadamente un 50% en la esencia del significado de las palabras y las oraciones. Pero no hacerlo bilingüe, no dar a conocer en otra lengua, una lengua indígena, significaría silenciar y no dar a conocer la literatura indígena y con ella la cultura de una nación. Es sacrificable esa pérdida del 50 % en las traducciones, pues aún así los textos que resulten al final te permitirían dar a conocer al otro y su cultura, sabría el resto del mundo que no somos unos salvajes, que también poseemos un sistema lingüístico, una gramática, una sintaxis, unas metáforas y demás significados que aporta la literatura a través de una lengua. Sin contar además las correlaciones que se producirían entre nuestra literatura y las demás literaturas del mundo. En nuestra literatura hay también aqueos y troyanos, Hansel y Gretel, pues nuestra literatura, al igual que la occidental, es universal.
- MPPPC: Cómo se explica que una lengua indígena, que esté a punto de desaparecer, o haya desaparecido en su totalidad, pueda rescatarse. ¿De quién parte esta labor de rescate y qué tanto ha sido el aporte de los especialistas, lingüistas y antropólogos, en este particular?
- MM: Creo que el esfuerzo más grande debe partir de cada pueblo, de los miembros hablantes de una comunidad. Nosotros somos los que debemos decidir si muere una lengua o no. Los investigadores han establecido que con menos de mil hablantes, una lengua es muerta. Entonces el esfuerzo ha de realizarlo los hablantes de esos pueblos para que sobrevivan esas lenguas. Existen casos críticos en nuestras comunidades indígenas, como la mapoyo y la Kariña. En el caso de los mapoyos quedan solo tres hablantes, entonces el esfuerzo debe ser grande y radica en hablarlo. La lengua es sagrada porque es la que nos identifica y nos aporta identidad. Muchas veces los antropólogos e investigadores hacen lo que tienen que hacer y su apoyo es significativo, pero no es suficiente y más relevante que el aporte que damos nosotros, que somos los que sentimos que se nos muere la lengua, que ya no podemos hablar con el dueño de los zamuros, de las aguas y nuestros chamanes sin poder curar inclusive.
- MPPPC: ¿Qué escribes actualmente?
- MM: Estoy escribiendo otro texto poético, sobre Los pasos de Marahuaca, un héroe cultural que civilizó los pueblos del Orinoco. Una historia muy hermosa, contada por todas las comunidades indígenas del Orinoco. Después del poemario Ojos de Hormiga, producto de mi introspección como Kariña, sigo los pasos de Marahuaca hasta el Alto Orinoco. Trato en este próximo libro y a través de la poesía, sobre los antecedentes e interrelación entre los pueblos Jivi, Yanomami y otros que bordean el Orinoco. (Mercis Martínez. Ministerio del Poder Popular para la Cultura)
Fuente NUEVA PRENSA/ MIÉRCOLES, 25 DE NOVIEMBRE DE 2009





