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No hay campañas en el país que impulsen la lectura

Ciudad Guayana lunes, 08 de junio de 2009

No hay campañas en el país que impulsen la lectura

lunes, 08 de junio de 2009

Carlos Yusti, ensayista valenciano guayanés, director de la revista Fauna Urbana, acaba de publicar un libro “Para evocar el olvido y otros ensayos inoportunos” y “Dentro de la metáfora”.

Carmen Carrillo

Carlos Yusti se debate entre dos aguas. Tiene un pedazo del alma en Valencia y otro pedazo en Ciudad Guayana. En su caso es un eterno ritornello. Llegó a la confluencia de los ríos Caroní y Orinoco buscando a un amigo. Sólo traía el nombre y el teléfono anotados en un papelito. Lo encontró y se quedó. Después de un tiempo, producto de que no se aclimató muy bien a la forma de ser del poblador de estas tierras, se regresó a Valencia. Decidió que era más fácil ser escritor en su terruño pero la nostalgia le jugó una mala pasada y volvió a Guayana a continuar como escritor.

Hoy en día dirige una publicación llamada Fauna Urbana, revista que trata de expresar el ser intelectual en una ciudad, o mejor dicho en un país, donde la intelectualidad se puede dar el lujo de serlo o de parecerlo, sin haber escrito una línea. Por cierto, no es el caso de Fauna Urbana, donde escriben muchos representantes de distintas corrientes de pensamiento pero que además debe luchar en el mundo de la publicidad y de la distribución de un medio impreso para lograr permanencia y obtener reconocimiento.

La Editorial El Perro y La Rana , le acaba de publicar, después de dos largos años de espera, un texto llamado “Para evocar el olvido y otros ensayos inoportunos”. También el Fondo Editorial del Caribe, de la gobernación del estado Anzoátegui, le publicó el año pasado “Dentro de la metáfora”. Ese es el motivo de esta entrevista en la que Carlos Yusti, se revela como un lector incansable.

-¿Ese apellido es Giusti o Yusti?

Yusti. En mi familia los Yusti somos los pobres, mientras los Cedeños, que es mi segundo apellido, son los graduados, responde.

-¿Tiene hijos?

No. Son de mi mujer. Uno no sabe si la respuesta es en serio o en broma porque eso si tiene Carlos, habla sólo lo indispensable. Sus amigos dicen que es por timidez.

-¿Hay más escritores en Bolívar o en Carabobo?

En Bolívar hay más.

¿Usted es ensayista y narrador?

Fundamentalmente ensayista. De esos si hay más en Valencia. Están, Pedro Tellez, Juan Carlos Denóbrega, entre otros, dice.

-¿Por qué ensayista, si uno tiene la vaga idea que es un género difícil?

El Ensayo es un género que está abierto a muchas posibilidades. Esencialmente lo que expresa todo género es el lenguaje. En el Ensayo puedes jugar con la narrativa, la poesía, la crónica. Creo que puedes reivindicar la palabra a través del Ensayo.

En Venezuela tenemos ensayistas famosos. Mariano Picón Salas, Mario Briceño Iragorry, Arturo Uslar Pietro, María Fernanda Palacios, Elisa Lerner, José Ignacio Cabrujas, entre otros. “El Ensayo tiene que educar y enseñar y eso no es necesariamente así, cosa que hemos tratado de desechar los que también creemos en el Ensayo como recurso literario”, dice.

-¿Es decir hacerlo menos aburrido?

Suelta una medio risa por la impertinencia de la entrevistadora. Tratamos de flexibilizar el Ensayo, responde mientras esta periodista se atreve a pensar: ¿Será tropicalizarlo?

Menciona como ejemplos de ensayistas continentales a Jorge Luís Borges, a Octavio Paz.

-¿Quién inventó el Ensayo?

Se cree que Michel de Montaigne y Francis Bacón, fueron los primeros que presentaron el género para su disfrute popular. La redacción de un Ensayo exige mucha lectura y densidad intelectual, advierte.

-¿Por eso es que no hay tantos en Venezuela?, repregunta irreverentemente esta periodista.

Esta vez Yusti, deja salir una media sonrisa por la comisura derecha del labio. Lo primero que tiene que hacer alguien que quiera escribir es empezar a leer, agrega. “La lectura es básica”, repite.

-Afortunadamente en Venezuela, tenemos un presidente que lee mucho, le acota esta redactora.

Carlos recuerda entonces de la vez que le escuchó decir a Hugo Rafael Chávez Frías que leía a escondidas en la Academia el Ensayo, “Fuegos Bajo el Agua”, de Isaac Pardo.

“Siempre me ha llamado la atención lo dicho por el Jefe del Estado, que lo leía a escondidas en donde dormía y que cuando sentía que alguien venía, lo escondía bajo la almohada. Esa última parte, me causa curiosidad porque ese libro tiene más de mil páginas, ¿Cómo hacía para meterlo bajo la almohada y que no se lo vieran?”, se pregunta Yusti.

Pero si alguien piensa por un momento que este ensayista y narrador, va a dejar pasar la oportunidad de sacar un bate, como los del “toro” Carlos Zambrano o más allá todavía, los de Tony Armas, y perdonar a los periodistas, está equivocado.

El director de Fauna Urbana insiste con el asunto de la lectura y precisa que los primeros que no leen son los periodistas. Es más, en algunos países a los escritores se les paga por publicar en los diarios, aunque eso no pasa aquí en Venezuela, dice.

“Todavía falta mucho tiempo para eso. Es más, la lucha es hacerle entender a la gente que la escritura es una profesión de mérito”, advierte.

Un país con buenos escritores

Para el director de Fauna Urbana, Venezuela es un país con buenos escritores. Se ha hecho un esfuerzo, reconoce. Pero aunque mucha gente escribe, los gobiernos no han impulsado campañas de lectura.

Tenemos los materiales, las bibliotecas, desde siempre, las librerías pero para nadie es un secreto que los jóvenes no asisten a las bibliotecas y las librerías no venden tantos textos como quisiéramos, explica.

Está convencido que la lectura comienza como ejercicio en la casa. Si los muchachos, no ven al padre o a la madre leyendo periódicos, historietas, novelas, libros, textos, ellos no imitan esos comportamientos, afirma.

-¿A lo mejor tiene razón pero la situación económica y el mismo Internet, no conspiran contra el ejercicio de la lectura?

Es posible, pero el problema va más allá. Eso debe ser una política de Estado. El Ejecutivo Nacional desarrolla a través del Ministerio de la Cultura un programa para editar libros de formato popular. Se han repartido miles de libros de autores importantes de la Literatura Universal, en todas las plazas del país, pero la gente sigue sin leer, insiste.

-¿Será que se han acabado las Bibliotecas?

Eso es cierto. Por ejemplo, en San Félix, no hay una biblioteca pública, o por lo menos tiene tan poca difusión, que la gente no la conoce.

Es más, las bibliotecas públicas en toda Venezuela se han ido acabando y además las campañas para promocionar la lectura también. Eso no debería ser así en un gobierno que se autodefine socialista, humanista, menciona.

Carlos Yusti, cree que sería interesante conocer ¿Cuántos libros se han leído, los ministros, los asambleístas, los funcionarios del gobierno? Eso nos daría el indicador de por qué en Venezuela no se lee como se debería, eso a pesar de que el presidente Chávez lee sin parar, si creemos a pie juntillas, todo lo que dice que lee en cada uno de sus programas de radio y de Televisión, advierte.

Hay que leer, en los baños, a Corin Tellado, a Marcial La Fuente Estafanía, en Internet, en el autobús. En las panaderías. En la casa. Donde se pueda, afirma.

“Debe ser una política nacional que debe comenzar cuando el joven o la joven, el niño, la niña, el adolescente, puede hacerlo porque a medida que avanzamos en la edad, dejamos de hacerlo. Yo por ejemplo, ya no leo la misma cantidad de libros, que leía cuando estaba más joven. Ya no tengo el mismo tiempo. Las ocupaciones me roban horas y por supuesto, la edad”, expresa mientras se sonríe.

-¿Sería viable pensar que el Internet al final va a sustituir a los libros, por razones de costo, para no talar más árboles para hacer papel, entre otras cosas?

El Internet es un soporte para los libros. Cuando no existía el papel sino el papiro, leían sólo unos privilegiados. Luego se popularizó el asunto y convivían los dos: El papel y el papiro. Luego se temió que la televisión y la radio desplazaran a los lectores y eso no ocurrió. ¿Por qué temer que el Internet vaya a hacerlo?. Yo creo que ambos sistemas puede coexistir perfectamente. Ambos procesos pueden continuar juntos y si ello llegara a ocurrir, no será de un día para otro, contesta.

¿Quién es CarlosYusti?

Nació en 1959. Ensayista. Cofundador de la revista Zikeh y del grupo literario “Animales Krakers”. Formó parte del equipo de redacción de la desaparecida revista Predios editada en Upata. Sus textos se publican en las revistas electrónicas como Escaner Cultural, Ficción Breve, Venezuela Analítica y Letralia.

Yusti publicó su primer libro de ensayo denominado Pocaterra y su mundo, editado por la Secretaría de Cultura de Carabobo en 1991. También escribió Vírgenes necias, bajo el auspicio de la Fondo Editorial Predios en 1994. Además el texto De ciertos peces voladores, en 1997.

En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de la Cultura Miguel Ramón Utrera con el libro Cuadernos de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura Antonio Arraíz en la categoría Crónica por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. En la actualidad es el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Coordina en la Web la página Arteliteral

 


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