No sólo manzanas de oro hay en el jardín de la literatura
Miguel Márquez
Sinfonía de Caracoles es la última creación cuentística de Julián Márquez, escritor y periodista nacido en Caripito, estado Monagas. EI narrador cultiva un estilo literario fundamentado en el rigor de la palabra: cada adjetivo, cada punta y cada coma, están fraguados de manera obsesiva, como un artífice que planea, con lápiz y papel, durante meses su magna labor.
Como no puedo ser c6mplice de la crueldad, tengo que denunciarla, mostrar a través de la literatura, los mas bajos instintos que habitan en el alma compleja de los seres humanos.
Por: Ennio Jiménez Eman
Cada texto que Márquez aborda es leído, releído y llevado a su máxima expresión estilística, hasta decantarlo en un sólido corpus escritural, un rigor creativo que precisamente insufla vida a su reciente libro de relatos publicado por "Ediciones Imaginaria". EI escritor monaguense, aparte de mantener inédita una novela, La rotaci6n del Zodíaco, junto con dos libros de cuentos, actualmente escribe otra novela, de la cual, por ahora, prefiere no revelar nada.
- EI uso de ciertos temas y personajes (por ejemplo en Secreta presencia de las sombras, o en Espejismo entre la lluvia, por nombrar dos); el estilo lacónico y encantatorio entre subjetivo que cambia de tiempo narrativo y de pianos psicológicos y que muchas veces posee un tono y un ritmo poético, (.tiene alguna deuda con algunos narradores latinoamericanos como Cortazar, Díaz Solís, que tu citas en los epígrafes del comienzo del libro?
- Se necesita estar muy alerta para advertir el surgimiento de eso que solemos llamar proceso creativo. ¿En cuál instante, o en que pasaje de una narración, surgen los pianos narrativos? Durante el instante de la escritura, estos podrían presentarse espontáneamente como recurso técnico. Ahora, es innegable el desarrollo de ciertas técnicas literarias, manejadas a conciencia por el escritor, pero muchas veces se interpone 10 subjetivo y esto nos arrastra por otros vericuetos, cargados de autonomía, sin permitir una reacción momentánea, desligada de la imposición de la escritura. Mantener un estado de vigilancia sobre el momento de la escritura de un cuento, un poema o una novela, vendría a conformar una labor extra, mas propia del análisis literario. Particularmente, a mi me seducen los pianos narrativos procedentes del cinematógrafo, como tambien de escritores como Salvador Garmendia, Guillermo Cabrera Infante, Alain Robbe-Grillet o Carlos Fuentes. Desde mi primer libro, Los Círculos Solares, comienzo a incorporar varios pianos narrativos, con los cuales mis relatos adquieren una multiplicidad de visiones, donde, paradójicamente, recurro en algunos textos a ese laconismo expresivo y encantatorio al que tu haces referencia. A través de esos recursos intento proyectar la sensación de instantaneidad y multiplicidad de 10 narrado, ajustado al sentido relativo del tiempo como elemento secuencial de los acontecimientos contenidos en la obra; de allí que el tratamiento de los hechos oscilen entre la subjetividad y la objetividad, un enlace binario que nos posibilita el tratamiento de la verosimilitud literaria, imbricada en el discurrir cotidiano de donde se nutre aun la literatura mas fantástica. A partir de la escritura, el mundo se transforma en metáfora; deviene materia poética, tomando un poco de las imágenes de la vigilia y la de los sueños, presentes en todos los seres humanos, constituyendo eso que Raul H. Castagnino define como ontología literaria. Por ese motivo el recurso de los pianos psicológicos señalados por ti, representan una vía posible para alcanzar esa impresión de universo real, habitado por oscuras fantasías, exigidas por algunos relatos del libro. Ahora bien, estos elementos estructurales y temáticos, no se manifiestan por primera vez en Sinfonía de Caracoles, también están presentes en mis dos libros anteriores, el mencionado un poco mas arriba, y en el segundo, Simulacro de Helena, donde ya me había propuesto dejarme conducir por una estructura de pianos psicológicos y narrativos, con el objeto de crear un efecto de pluridimensionalidad mediante un lenguaje de secuencias fulgurantes.

Como no se me ha escapado la referencia que hiciste acerca de las influencias, te diré, Ennio, que no tengo ningún prejuicio en reconocer las mías. Además, no creo en la existencia de ningún autor en estado de escritura pura, sin influencia de otros escritores. De cada libro que se lee, va quedando un sedimento, se forma una materia saturada de partículas semánticas y de imágenes, sobre todo de imágenes. Cuando ese magma aflora a la superficie, arrastra componentes propios y ajenos, estas se revelan, a veces, tan sutiles en el nuevo contexto y, en ciertos casos, resultan difíciles de percibir a simple vista. Pero están allí, en un cuento, en una novela... En el fondo estamos ante una practica casi alquimia y hermética donde el involucrado hasta puede ignorar la verdadera deuda, tener incluso una idea diáfana de cuanto debe a sus auto res favoritos. Se puede desear con vehemencia escribir como Borges o Julio Garmendia, sin embargo el resultado quizá venga a ser algo distinto a 10 anhelado, excepto que la influencia se produzca por deliberada imitación. En este caso no habría ninguna intervención del inconsciente, sino una vulgar manipulación, un autoengaño contrario a la genuina epifanía de la escritura. Cuando media la honestidad podemos esperar algo distinto, sorprendente. Famoso es el caso de Franz Kafka deseando escribir como Herman Melville; no obstante el producto fue una obra original, un hito literario. Este es uno de los misterios mas hermosos de la alquimia literaria: ella nos seduce a nosotros, en ningún instante ocurre 10 opuesto. Somos sus aprendices de brujos. Si la cosecha son libros como EI Proceso y La Metamorfosis, deberíamos leer mas, a conciencia. Pero no siempre el fruto es tan optimo, no solo manzanas de oro hay en el jardín de literatura.

Creo que me he apartado un poco del núcleo de la pregunta. Vamos a retomarlo. En cuanto a mis deudas literarias, te manifiesto que no solamente las podría tener con Julio Cortazar y Díaz Solís, dos autores que releo con cierta regularidad. Los cuentos de Cortazar, mas que sus novelas, a pesar de mi afecto confeso por Rayuela, me resultan una fuente inagotable de aprendizaje narrativo. Claro que no todos sus cuentos son impecables, la literatura tambien esta hecha de altos y bajos. Pero La Noche boca arriba, La autopista del sur, Continuidad de los parques, o La isla a mediodía, me seducen por ese ludismo unido a la ambigüedad y la ironía subyacente en su obra, siempre rozando 1o patafísico y 1o metafísico, un poco al estilo de Raymond Roussel y Alfred Jarry, todo eso mezclado con una especie de argentinidad pletórica de sarcasmo; algo situado más allá de nuestra mediana percepción ordinaria, que, sin embargo, la literatura rescata para mostrarnos el anverso y el reverse de la realidad. Te señalo dos cuentos cortazarianos más dentro de esa tendencia: Todos los fuegos el fuego y Casa tomada, un par de textos de imprescindible lectura por su poder encantatorio y polivalente. Ahora, en referencia a Gustavo Díaz Solís, ningún lector sale inmune de la narración magistral que significa Arco secreto, en ese universo cerrado, de refulgencias nocturnas, se oculta un misterio tenso, pleno de alegorías y relumbres psicológicos que actúan como estimulante de la lectura. Lo mismo sucede con Ofhidia y La efigie, relatos donde la carga poética cristaliza una textura de transparentes registros, mediante una prosa de frases certeras y sutiles, con una alta dosis de acertadas metáforas, necesarias para lograr una magnifica narración como la de Díaz Solís. Toda esa amalgama de ingredientes, alguna experiencia debe dejar en quien la haya digerido con propiedad.
- Observo que en algunos de tus textos haces continuas referencias culturales, y están sostenidas por un substrato filos6fico, literario y mítico, que no pesa sobre la lectura, sino que estos datos están muy bien dosificados ...
- Hubo una época en que leí mucha filosofía, en especial la griega. Me interesaban los presocráticos: Heráclito, entramos y no entramos en el mismo río; Parménides, su poema De la naturaleza, una propuesta antológica, donde plantea su teoría del ser; y, por supuesto, Pitágoras, toda esa magia de su doctrina religiosa, saturada de un profundo misticismo órfico, que todavía continua despertando mi interés; esas ideas provenientes de ese remoto pasado, conservan una vigencia asombrosa, aun en estos tiempos de avanzado cientificismo y de sorprendente biotecnología. Allí permanece inmutable el mito de la inmortalidad del alma y de la reencarnación, uno de los sustentos de la religiosidad pitagórica. Tambien las cuatro Paradojas de Zenón, Sócrates, indagando en la otredad de la experiencia. Pero por encima de estos, Platón; con el estamos ante la fugacidad del mundo. Con sus ideas llega a superarlos a todos; la inmensidad de sus conceptos abarca muchos campos del pensamiento. Paralelamente con esas indagaciones filosóficas, escudriñaba en los mitos, un universo mágico y bellamente monstruoso en el que todos estamos inmersos de manera indisoluble. Muchos pueblos pueden convivir sin un sistema filosófico científicamente elaborado, pero ninguno carece de una estructura mítica; incluso, la misma filosofía, tan racional, se nutre del mito; ellos entrañan la esencia más primitiva del hombre, plétora de símbolos y de valores universales presentes en todas las sociedades del mundo. EI mito es tan poderoso que, tarde o temprano, rompe con las convenciones mas falaces de cualquier sociedad. Imposible sería para la literatura eludir esa presencia singular para interpretar y comprender las circunstancias humanas. Un gran estudioso del mito, Mircea Eliade, reconoce sin ambages la significación del mito. Desde esta perspectiva, la literatura puede ser una expresión de ambas manifestaciones. Tu sabes que todo ese universo que nos describe Homero esta cargado simultáneamente de filosofía y mito ancestrales. La rama dorada, de George Frazer, ese maravilloso libro, nos revela, de manera deslumbrante, que estamos integrados a ese fascinante universo, enquistado en nuestro inconsciente colectivo, como de manera brillante ha señalado Carl Gustav Jung. Tanto el mito como la filosofía tienen su origen en las impresiones mas profundas del alma, cuyo único origen y depositario es el hombre. Cuando nos nutrimos de esa materia, esta después vive imbricada en nuestra esencia, permanece en estado latente a la espera de expresarse. Como comprenderás, con ese cúmulo de información resulta difícil que una materia tan vital para el espíritu, no se refleje en mi escritura, y se convierta en una necesidad de reforzamiento en la obra para potenciar el tejido narrativo y los estados anímicos de algunos de los personajes. Todos esos fundamentos están planteados sin la intención de ningún lucimiento erudito, puesto que una pretensión de esa naturaleza esta situada bastante lejos de mi propuesta y mi formación literaria, no precisamente académica. Una vez tamizados todos esos componentes, 1o más lógico es que establezcan una correlación, originando una manifestación análoga a esa que estimula tu observación literaria.
- Los personajes en este libro viven inmersos entre la alucinación y la realidad, como si en la existencia cotidiana se combinaran continuamente ambos pianos y nos acechara el misterio poético.
- Sin pretender entrar en especulaciones metafísicas, la existencia se mueve en pianos binarios, una dualidad que únicamente a través de una aguda sensibilidad, como la del escritor, puede percibirse en todo su sentido. Hay una especie de doble fondo de la realidad, y los sueños vendrían a ser representación de ese universo oscuro donde se debate nuestra asaltada conciencia, sin sacar nada en claro de la experiencia, porque la fuerza del misterio se apodera de las cosas que no podemos aprehender en la inmediatez: están como veladas por Maya, a merced de sus diversos espejismos. Muchas veces tenemos la impresión de estar recordando eventos que nos parecen haberlos vivid os previamente, 0 que han sido sonados en otro momento. En estas situaciones, aparentemente ilógicas, puede expresarse una especie de alucinación no percibida por nuestros sentidos; no olvidemos que el pensamiento muchas veces nos induce a imaginar circunstancias extraordinarias, suprareales, que contribuyen a alimentar la imaginación literaria. Tu sabes muy bien que en la literatura eso no es nuevo, esta presente en muchos escritores, William Blake, por ejemplo, viva intensos estados de alucinación que posteriormente trasladaba a su escritura y a sus dibujos, con una poderosa carga emotiva y expresiva. Convivimos a diario con el misterio, y no queremos darnos cuenta. Cualquier individuo puede perderse en su cotidianeidad, podría transformarse como Gregorio Sansa en un insecto, y continuar siendo ante los ojos de los demás el ciudadano normal de todos los días. A un lector, desprevenido, del cuento de Kafka, la situación podría causarle estupor. Sin embargo es un hecho literario y por tanto se carga de verosimilitud. Podemos no creer en fantasmas, pero estos nos obsesionan; de allí la vigencia de Drácula, el concebido por Bran Stoker. Asimismo podemos mencionar EI Golem, de Gustav Meyrink, con antecedentes en el Rabino LBU. En los espejos, el mundo real esta invertido, todos los seres humanos viven esa realidad, pero muy pocos están concientes de eso. Los espejos atraviesan muchos de nuestros sueños, reflejo del universo común de las alucinaciones. Así como existe el reino de la imagen, tambien contamos con el de las alucinaciones. Creo ya haberlo señalado, esos elementos aguzan la imaginación y potencian las posibilidades ficcionales de la escritura. Esa mediación hace posible en el breve relato EI Otro, el encuentro de Jorge Luis Borges consigo mismo, en un parque de Cambridge y en otro de Ginebra, simultáneamente.
Hay ideas que irrumpen sorpresivamente de la mente humana, o avanzan gradual mente, sin que la víctima advierta el estado mórbido en que se encuentra. Precisamente de esos estados alterados de la psique surgieron algunos personajes emblemáticos de Edgar Allan Poe y de Robert Louis Stevenson, dos verdaderos maestros en cuanto al tratamiento de las alucinaciones y los desdoblamientos. A nuestro alrededor viven mas Dr. Jekyll y Mr. Hayde de 1o que imaginamos. Poe y Stevenson trataron esas situaciones extremas con referencia al hombre del Siglo XIX. Sin embargo, vemos que la situación ha cambiado muy poco cuando observamos al hombre contemporáneo; me refiero al hombre del siglo recién concluido y al de este que recién comienza.
Ese individuo de nuestros días, sujeto mediatizado, exiliado de sí mismo, en el sentido freudiano, es un ser habitado constantemente por estados alucinatorios que se proyectan en múltiples imágenes, según las condiciones de la mente, trabajada por los medios de comunicaciones. La ambigüedad, el desconcierto y la incertidumbre parecen ser la condición natural del hombre moderno. Por esas razones en esas alucinaciones están presentes las contradicciones del alma humana. Aunque estos sean referentes para la psicología, la literatura tiene la facultad de sumergirse en esa, la atroz realidad desquiciante, sacarla a la superficie. En esa intervención de la escritura se columbra la esperanza del hombre de estos tiempos de ser salvado por la metáfora, por el lenguaje fundador del sentido atávico de las cosas, expresadas a través el misterio poético, fuente de toda la literatura universal.
- Estos textos tienen un tinte de crueldad: personajes esquizoides, sonámbulos, ventrílocuos, seres que se desdoblan o los acechan criaturas extrañas, músicos perturbados. A veces me recuerdan los Cuentos de amor, de locura y de muerte, de Quiroga, o al mundo mítico de Carpentier.
- Uno de los rasgos que caracteriza la vida es la crueldad, ese atroz fantasma que nos condena a deshumanizarnos cada día más. En un sentido estrictamente literario intento mostrar ese lado perverso de la existencia humana. Los cuadros de crueldad saltan a la vista: en la mayoría de las grandes ciudades, sin excepción, viven seres en el peor estado de indigencia, ante la mirada indiferente de sus congéneres; y 10 mas grave del asunto es que muchos familiares animan esa situación y hasta ejecutan el acto del abandono, con la mayor indolencia posible. La crueldad es hija del desprecio, leí una vez a Julio Cortazar, en un ensayo acerca del fascismo en su expresión europea y americana. Cuantas veces no hemos leído en la prensa casos donde padres terribles torturan a sus pequeños hijos. Mas de 10 que imaginamos, diariamente en los botes de basuras aparece algún feto abandonado. En los últimos meses, en Caracas, algunos indigentes han sido asesinados con el mayor desprecio por la vida. En Ciudad Juárez, México, existe un exterminio sistemático de mujeres, en su mayoría jóvenes. Se asesina a un fiscal del Ministerio Publico, despedazándolo con explosivos C-4, y luego se trata de presentar el crimen como una acto heroico, necesario. Si eso no es crueldad, ¿cómo 1o podemos definir? Hasta los animales mas indefensos son victimas de esa crueldad humana desatada. Ninguna circunstancia nos debe hacer olvidar los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial, tampoco los Gulag rusos. En esos centros de exterminios se asesinaron a millones de seres de la manera mas despreciable. Los linchamientos de negros en los Estados Unidos, afortunadamente casi extintos por la lucha a favor de los derechos civiles. Esos hechos y el lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, representan unas de las peores crueldades aplicadas por el hombre contra el hombre. Ahora mismo, mientras realizamos esta entrevista, en cualquier lugar del mundo se esta ejecutando algún acto de crueldad. No pasemos por alto esa vergüenza de las torturas que aplica el gobierno norteamericano a los prisioneros iraquíes y a los que mantiene en Guantánamo. Estamos sumergidos en una barbarie producida por un mundo despiadado, una sociedad enferma, marcada por los mas perversos fetichismos que se puedan concebir. Desde niño aprendemos a jugar con armas plásticas, pero en esa aparente inocuidad, comienza el aprendizaje para volvernos insensibles, para sentir desprecio por la vida del otro, nuestro semejante. La crueldad asume así un carácter de superioridad, un sentimiento morboso en quien la aplica. Como no puedo ser cómplice de la crueldad, tengo que denunciarla, mostrar a través de la literatura, los mas bajos instintos que habitan en el alma compleja de los seres humanos. Sinceramente, hasta allí puedo hablar de la crueldad: no soy especialista en el tema.
Ahora en cuanto a la otra vertiente de tu pregunta, en realidad, Ennio, me sorprendes un poco con Quiroga. Te confieso que nunca he sido un lector apasionado de su obra. Los cuentos de Horacio Quiroga no me conmovieron, como para dejar alguna huella en mi, según creo. Su lenguaje nunca me ha parecido cargado del rigor que busco en la narrativa, aunque reconozco su talante de excelente cuentista. Me impresionan las situaciones adversas en que desarrollo su pasión por la escritura. Pero, como ya te manifesté, nunca me sedujo su escritura. Ahora bien, seria mezquino no reconocer que me agradan algunos de sus cuentos, recuerdo EI crimen del otro, La gallina degollada, EI almahad6n de plumas. Curiosamente, consulto cada cierto tiempo su Decálogo del perfecto cuentista. Te confieso que me identifico mas con la escritura de Felisberto Hernández, quien me parece un autor deslumbrante, toda su cuentística se me presenta como la conciencia musical de una escritura lucidamente fantástica. Sus narraciones, según el decir de Italo Calvino, exigen una premeditación completa y una elaborada coreografía. Particularmente, me identifico con esa escritura porque me tiende un puente hacia la exigencia del lenguaje que debe animar a cualquier escritor. Las Hortensias es uno de los mejores cuentos que jamás haya leído, es tan perfecto como una sinfonía mozartiana. Lo mismo podría decirte de La Casa inundada o Nadie encendía las lámparas, otros dos excelentes cuentos de ese brillante narrador uruguayo, además músico. Por esas cosas a veces extrañas de la literatura, se ganaba la vida tocando piano en cafés de Montevideo y por distintas regiones provincianas de Mar del Plata.
Tambien hiciste alusión a Alejo Carpentier, presente en mis primeras lecturas. Esos inicios de búsquedas, me acercaron con mucha voluntad a sus obras. A pesar de no estar familiarizado con el barroquismo de su lenguaje, desde el principio quede fascinado por aquella densidad narrativa. Yo venia de otras lecturas, quizás menos intensas en su relación con 10 primitivo americano (José Eustasio Rivera, Rómulo Gallegos, Ciro Alegría, Ricardo Güiraldes, Jorge Icaza), y de pronto me encuentro con toda esa visión mítica presente en EI reino de este mundo. Toda aquella exuberancia del paisaje, ese mundo mágico, pleno de una mitología desconocida. Ese ámbito representaba otra cosa diferente, se abría ante mi otra dimensión de la literatura latinoamericana que no estaba en La vorágine, por ejemplo. A esta novela se agregaron Los pasos perdidos, Ecue-Yamba-O y EI acoso, en la edición que leí también contiene los cuentos: El camino de Santiago, Semejante a la noche y Viaje a la semilla ... Todos esos cuentos y novelas, cargadas de mitos y leyendas, encierran mucho del ser americano y su conexión con 1o europeo y 1o africano. Sin embargo, dos de sus tres ultimas novelas, EI recurso del método y La consagración de la primavera, me causaron menos emoción que sus primeros libros. AI hablar de la obra de Carpentier, resulta imposible no mencionar a ese personaje extraído de EI reino de este mundo, Mackandal, quien vive a través de la memoria de Ti Noel. Me sumergí con mucho interés en ese mundo mítico creado por Carpentier, pero no puedo decir con certeza que sus reflejos narrativos atraviesen mis cuentos; aunque no tengo temor a ninguna influencia, con tal de que esta nutra de la mejor manera las cosas que escribo. Con el tiempo he dejado de leer a Carpentier, pero cada vez que tengo oportunidad vuelvo a las paginas de Viaje a la semilla, una de las narraciones cortas mejor lograda de la literatura concebida en el continente americano. Es posible que a través de la relectura de ese viaje inverso hacia la semilla, se proyecte inconscientemente hasta mis textos algún reflejo del gran escritor cubano.
- ¿Como funciona tu estrategia narrativa o de estructuración de los textos? ¿Escribes los textos de un tirón y luego los dejas reposar y corriges; visualizas el argumento y vas tomando notas sobre los personajes 0 vas escribiendo por parte y vas armando los relatos?
- Carezco de un método en sentido estricto, pero siempre parto de una idea concreta, a pesar de que nunca establezco a priori el carácter psicológico de los personajes; estos se van perfilando por sí mismos en la progresión del asunto narrado. Confieso que soy un poco desordenado en el momento de escribir. A veces desarrollo la narración en un trabajo constante de una cuartilla por día, como recomienda Carpentier; sin embargo, en otras ocasiones puedo recurrir al apunte para ir armando las secuencias narrativas; y de esa manera, gradual mente, se va construyendo el relato. Una vez que el texto esta concluido, 10 paso por el crisol de la corrección; en esta fase me vuelvo obsesivo, cada coma, cada punto, cada adjetivo tienen que estar bien ajustados en el engranaje de la escritura, asumida desde la exigencia artística de la palabra.
- ¿Te sientes identificado con algunas propuestas narrativas de los últimos cuentistas, novelistas o narradores de tu generación, o por el contrario, tu búsqueda es personal y no tiene afinidad a nivel de propuesta narrativa con 10 que se escribe en el país actual mente?

- Hasta donde he leído a los escritores, considerados de mi generación, creo que no existe una línea específica de afinidad narrativa con ninguno, salvo la utilización del lenguaje, puesto que este pertenece a todos los individuos de la sociedad. Soy un defensor de la literatura que se escribe en el país, y esta postura me induce a leer a muchos de nuestros escritores. Hay algunos contemporáneos a quienes leo y vuelvo a leer. Incluso tengo varios amigos entre ese grupo. Te voy a decir algo que espero no sea percibido como un prurito pedante -un ingrediente bastante alejado de mi temperamento---:, pero en realidad creo conducirme por senderos distantes de la propuestas de ellos. Cada quien debe proponerse nuevos rumbos narrativos, el resultado vendría a ser un enriquecimiento para las variadas tendencias literarias que actualmente subsisten en el país.
- Bueno, gracias Julián, y espero que nos sigas sorprendiendo con textos de excelente factura y calidad literaria como los de Sinfonía de Caracoles. ¿Quieres agregar algo mas?
- Como no soy supersticioso, agrego que tengo una novela inédita, algo voluminosa, cuyo título es La Rotación del Zodíaco, con un fondo temático basado en la astrología. Para elaborar este libro tuve que realizar una larga investigación astrológica, desde sus orígenes hasta el presente. Además tengo dos libros de cuentos ya concluidos. Actualmente escribo otra novela, de la cual sí no te voy a adelantar nada, todavía se halla en período embrionario.
JULIAN MARQUEZ, escritor venezolano, nació en Caripito, estado Monagas. Reside en Caracas desde su juventud. Trabajó como librero y durante un tiempo se dedicó al periodismo, coordinando algunos periódicos y revistas. Realizó cursos de guiones para el Cine y la Televisión, becario del Centro de Estudios Latinoamericanos "R6mulo Gallegos", integrante del Taller Literario "Hojas de Calicanto", participo en el Taller de Facilitadores de Expresividad Literaria y el Taller de Facilitadores para la Formación de Cronistas Urbanos, auspiciada por el Consejo Nacional de la Cultura, CONAC. Ha publicado en el Papel Literario de EI Nacional (Caracas), Diario de Caracas (Cuento del Lunes), Suplemento Cultural de Ultimas Noticias, Revista Criticarte, EI Espectador del Centro (Valencia), Semanario La Razón (Caracas), Revista Nacional de Cultura, Letralia (revista Web), revista Imagen, Ficción Breve Venezolana (revista Web de literatura), CorrienteAlterna (revista Web), revista Imaginaria, revista Tropel de Luces, Revista Literaria ATENEO. Fue incluido en la Muestra antof6gica del nuevo relata venezolano (revista Imagen, 1986). Ha dictado talleres de literatura en varias ciudades del país, organizados par el CONAC e instituciones privadas. Jurado en algunos concursos de narrativa y poesía. Ha publicado los libros de cuentos Los Círculos Solares (1988), Simulacro de Helena (2000) y Sinfonía de Caracoles (2005). Conserva inéditos otros textos cuentísticos y la novela La Rotaci6n del Zodíaco. Actualmente escribe otra novela, El asilo de Dios. Su nombre asta incluido en el Diccionario abreviado de escritores venezolanos. Se ha dedicado a la crónica periodística y a la redacci6n publicitaría. Actualmente preside el Fonda Editorial Ambrosia.
FUENTE REVISTA LITERARIA ATENEO DIRIGIDA POR EMILCEN RIVERO





