Brigido Franeites

“Las paradojas del Chivo expiatorio”, de Alvora P. Suaréz Editorial Terraplen Expropiado, La coruña Argentina. 280 páginas.
Se podría catalogar esta novela como una intriga policial extravagante ya que no hay ningún asesinato que resolver, ni algún detective buscando pistas para atrapar a los malos, no obstante son 280 páginas trepidantes que no le dan respiro al lector por su trasfondo de Thriller sicológico. La trama gira en torno a un hombre que una mañana es detenido sin razón aparente y pasa cuarenta años encarcelado en una celda viendo películas de
Almodóvar y Tarantino. El hombre queda libre y vuelve a su casa una mañana y se prepara el desayuno. En todo ello hay una metáfora que encantará a los lectores si logran descubrirla, yo no lo hice, pero como el autor es amigo mío ni modo.
“Pan Alquilado, poesía reunida” de JPedro Guerrero, Gargajo Ediciones.
JPedro Guerrero, poeta oriundo de Sabaneta de Barinas, ha reunido varios libros de su extenso trabajo poético. En Pan alquilado encontramos poemas de libros como: “Juanetes metafísicos”, “Royendo un mendrugo duro al amanecer”, “La lira oxidada”, “Carne de caballo viejo”, “Alma en subasta”, “Zamuros de angustia nítida”, libro que obtuvo el premio nacional de aves de corral y “Cocinando a fuego lento mis zapatos”. Poeta comprometido con todo y nada su poesía explora las posibilidades de nombres que tiene una guía telefónica, por supuesto la muerte, el amor, el dolor de estar vivo y los recibos del teléfono tienen cabida en su poesía existencial, pero leamos algunos versos: Ya viene el cobrador, el cartero y el hombre invisible/ viene la noche ¿Y a dónde vamos?/ Los caballos ha muerto o están en el hipódromo/la flor brota en este estercolero/ es una flor de plástico/ El aroma de político cansado persiste/ Águila no caza moscas/ Pero el cadáver se pudre y llega la mañana como un cuchillo de flores que destaza la presa/eso somos decía mi padre:/un sueño que galopa más allá de las alambradas/ y los salvadores de la patria.
JPedro Guerrero ha obtenido muchos premios y ha tenido también algunos apremios, pero a sus 80 años sólo le interesa la iluminación que le proporciona el viagra.





