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JOSEFA ZAMBRANO: La demiurgia verbal

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Volvemos subir a la Web esta entrevista, de hace algunos años, a Josefa Zambrano realizada por el poeta, escritor e historiador Rafael Rattia. Las fotos que acompañan esta entrevista son de la misma escritora. Son autorretratos recientes que dan cuenta de su incursión la fotografía.

 

JOSEFA ZAMBRANO: La demiurgia verbal

Rafael Rattia



El lector que no le conoce tampoco podría imaginarle: su humanidad no es precisamente concordante con la, juntamente, reciedumbre y diafanidad de su sonoro nombre. Su atildada presencia, en cambio, nos proporciona a primera vista un grato sobrecogimiento de respeto; especialmente cuando constatamos, ya en la plática, que hablar con esta escritora es una maravillosa experiencia que pone a prueba de fuego la capacidad expresiva de la lengua castellana.

Nuestra entrevistada es una veta inagotable de imaginación; un portento de lucidez sintáctico-oral, una narradora que sabe escribir, como pocos, sus desbordantes universos ficcionales recogidos en volúmenes de una inusual impecabilidad literaria. La escritora nos habla con singular propiedad -acaso desde la voz de la experiencia- sobre la exquisita divinidad de la creación literaria y, sin falsos escrúpulos ni modosa inmodestia, de los riesgos que acechan la terrenalidad del escritor en tiempos de "revolución". La admirable consistencia de su prosa la hacen digna de admiración intelectual dentro del panorama literario venezolano. Su propuesta escritural nos remite a una inhipotecable vocación, por eso que Guillermo Cabrera Infante denominó "Ejercicios de estilo". Sin duda, Josefa Zambrano es quizás una de las últimas sensibilidades aristocráticas de la narrativa venezolana de entresiglos, que ha transitado por la creación verbal sin supeditar la palabra al servicio de causas perdidas ni de proyectos pragmáticos demodés, entregando su existencia toda a la preservación y enriquecimiento del lenguaje como única huella distintiva del proceso de hominización de la especie hacia superación positiva de la sociedad prelógica.
El lector tiene en sus manos un arrebatado chispazo de endemoniada lucidez que impugna radicalmente el vaniloquio decimonónico de las nuevas castas literarias que, con irrisorio denuedo, luchan por crear "el hombre nuevo", que ya se le vislumbra una cruza gamada en el atlas.

Rafael Rattia: Hay un libro suyo titulado "Malaventuras" (Panapo,1995) que reúne elocuntes epígrafes de Cervantes, Shakespeare, Rimbaud, Yourcenar. Cómo pudiera explicarse la influencia -si la hubiere- de estos gigantes de la literatura universal en su narrativa?

Josefa Zambrano: Sabes muy bien que la escritura nace de la amalgama de todas nuestras vivencias y, desde luego, la lectura es una de ellas. Kundera afirma no sentirse ligado a nada salvo a la desprestigiada herencia de Cervantes, y yo comparto sus palabras; sólo que también hago mías las de Borges cuando dice: “Que otros se jacten de los libros que les ha sido dado escribir; yo me jacto de los que me fue dado leer”. No sé si la escritura de mis libros es buena o mala, lo que sí sé es que soy una lectora empedernida, pues la lectura me proporciona ?además del conocimiento? una fascinación, un gozo, pero así ha sido siempre desde el momento en que aprendí a leer. Cuando niña el primer libro que leí fue una versión de Las mil y una noches, también leía muchos suplementos o cómics, sobre todo los de Supermán, de ahí nació mi gusto por la mitología y la literatura universales.

Rafael Rattia: Lo enigmático, lo atroz y doloroso ligado a lo onírico y sensual parecen ser marcas distintivas de muchos de sus relatos que siempre portan la indeleble huella de la seducción literaria. Merced a que "ardid dialéctico del lenguaje" logra conciliar la abyección y la sacralidad de la naturaleza humana en sus excelentes relatos?

Josefa Zambrano: ¡Gracias por lo de “excelentes relatos”! Los seres humanos, por nuestra condición de mortales, somos víctimas de la incertidumbre, y la única certeza que poseemos es la de estar destinados a morir; sólo que tampoco sabemos cómo, cuándo ni dónde dejaremos de existir. Atroz, doloroso, onírico y sensual son adjetivos vinculados a ese ser que desconoce todo sobre sí mismo, el hombre; de ahí que mis relatos, como la vida misma, estén envueltos en una atmósfera donde se da la convergencia de atrocidades, sufrimientos, sueños, deseos, en fin, todas las pasiones que alberga la naturaleza humana que, desde ninguna perspectiva, debe ser maniqueísta.

Rafael Rattia: Entre un libro suyo y el siguiente siempre observamos un paréntesis más o menos prolongado: su trabajo narrativo es gozoso o angustiante?

Josefa Zambrano: Es ambas cosas, pues como soy una escritora muy insegura de la calidad de mi escritura, el proceso de enfrentarme a la página en blanco me angustia muchísimo; en cambio el de corrección y reescritura me da mucho placer, es algo casi lúdico. Creo absolutamente en lo que dice Truman Capote, que cuando uno comienza a escribir se encadena de por vida a un noble pero implacable amo, es decir, que “cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse”, El paréntesis es largo porque soy una escritora venezolana que no puede darse el lujo de vivir de sus libros, entonces tengo que hacer muchas cosas ajenas al quehacer literario. Por otra parte, acá se considera que la escritura no es un trabajo que merece ser remunerado, de ahí que se le tome como una colaboración por parte de las editoriales, las revistas, electrónicas o no, y que un autor debe sentirse muy honrado por el solo hecho de que se le da la oportunidad de publicar.

Rafael Rattia: Entre su obra abierta existe algún libro que estima no debió haberse publicado o siente entera satisfacción con todos los puntos y comas que están vertidos en todos sus libros?

Josefa Zambrano: Creo que uno nunca está suficientemente satisfecho con lo que ha publicado, pero, al fin y al cabo, los libros son como los hijos… Uno los quiere y los acepta tal cual son.

Rafael Rattia: Josefa, los Talleres Literarios fueron el abrevadero para que una generación importante de narradores forjaran su vocación definitiva como escritores: ¿alguna vez perteneció a algún Taller Literario? Qué opinión tiene de los Talleres Literarios?

Josefa Zambrano: Creo que los Talleres Literarios son positivos en el sentido de que te agudizan el sentido crítico y, sobre todo, autocrítico. Creo que en ellos lo más importante es la confrontación de los textos, aunque nadie puede aprender a escribir en un taller. Sí estuve en dos de ellos dictados en el CELARG por Laura Antillano y Eduardo Liendo.

Rafael Rattia: Existe algún "hilo secreto", alguna relación de parentesco entre su propuesta narrativa y alguno(as) de nuetro(as)más importantes exponentes de nuestra narrativa venezolana; digamos, Uslar, Gallegos, Garmendia, Meneses, Díaz Solis, etc.?

Josefa Zambrano:Me gusta mucho la cuentística de Meneses y Julio Garmendia. Ahora, de la narrativa a la que me siento muy cercana es a la de un polígrafo como Rafael José Alfonzo y también de la de Orlando Chirinos y Miguel Chapman.

Rafael Rattia: ¿Cómo es un día "normal" en la vida de un escritor?

Josefa Zambrano
: ¿En la de un escritor? ¡No sé! En la mía transcurre entre las mil obligaciones “propias de mi sexo”, como diría Simón Rodríguez; además de las que me exige el cuidado de Pompeyo Augusto, el gato, y Pantera Eugenia y Polita, las perras. Sin hablar de la pérdida de tiempo que implica realizar cualquier diligencia bancaria, burocrática o de la más estricta cotidianidad. Todo esto hasta llegar, cada día, al momento de gran placer que me proporciona la lectura y al de gran angustia de enfrentar la página en blanco…

Rafael Rattia: Qué trabaja actualmente en narrativa, porque sus lectores sabemos que además de narrar también ha incursionado exitosamente en la ensayística y el trabajo de rescate y valoración de nuestros artistas plásticos preteridos o underground que construyen un discurso contracultural al margen del logos oficial?

Josefa Zambrano: Estoy trabajando en tres ensayos, dos entrevistas y en el proceso de investigación para el marco histórico de mi primera novela, la cual está escribiéndose… En cuanto a mis ensayos sobre algunos artistas plásticos debo decirte que nunca los he escrito sobre pintores underground, como tú dices, pues he escrito sobre Remedios Varo, Edgar Sánchez, El Hombre del Anillo, Elsa Morales, todos muy bien reconocidos en el mundo de la plástica.

Rafael Rattia: ¿Qué opina del mecenazgo cultural del Estado en la nueva Constitución Bolivariana de Venezuela?

Josefa Zambrano: Aquiles Monagas, quien fue mi profesor de Derecho Constitucional, sostenía que la Constitución Nacional era la mujer más violada de este país. De ahí que lo establecido en los artículos 98 y 99 de la Constitución Nacional vigente no sean otra cosa que letra muerta. En Venezuela la cultura siempre ha sido la pariente pobre del presupuesto nacional y la renta petrolera. Nuestras instituciones culturales siempre han necesitado de los subsidios del CONAC, así como muchos de los creadores y promotores culturales. Lo que no veo bien es esta centralización, esta búsqueda de la unificación del quehacer cultural bajo un solo criterio oficial; el hacer uso de los espacios culturales con fines proselitistas del partido gobernante, tal como ocurre con el Teatro Teresa Carreño o el Teatro Municipal. Igualmente, lo que está sucediendo con los museos y su conversión en un museo único que obedece a los anticriterios plásticos del organismo rector.

Rafael Rattia: ¿Qué opinión le merece el lenguaje público? Ha experimentado un deterioro en sus estructuras de significación o por el contrario, acusa un óptimo nivel de salud y vigor expresivo?.

Josefa Zambrano: Creo que el lenguaje es lo primero que sufre en una sociedad anómica como la nuestra. La palabra que nombra y crea deja de existir, de tener valor. Es una esquizofrenia entre el significante y el significado, es un desconocimiento y un irrespeto por el idiolecto de cada una de las regiones del país. Además, por eso de la ausencia de criterio, por la ignorancia reinante, se cree que lo vulgar, lo soez, lo ordinario es lo que le gusta al pueblo. Nunca ha existido un gobierno que denigre más de las raíces populares del país

Rafael Rattia: Cómo ve la situación de las Revistas y/o Suplementos Culturales en Venezuela. Hay razones para ser pesimista con repecto a las posibilidades para publicar ahora más que, por ejemplo, hace 10 años.

Josefa Zambrano: Creo que sí, y peor aún será cuando entre en vigencia el proyecto de Ley sobre derechos de autor y autora (¡vaya sandez de nombre!), pues de acuerdo con esta normativa que es, según los especialistas, un bodrio jurídico, existirán comisiones estatales encargadas de aprobar o improbar lo publicable…

Rafael Rattia: Un escritor debe ser axiológica y políticamente "neutral" con respecto del acaecer político y social de su entorno, o por el contrario; debe ser un individuo "comprometido" con el vértigo de la polis en la que desarrolla su obra.

Josefa Zambrano: El creador es ese que ve donde los demás no ven, y es en ese hacer ver donde está su compromiso con el vértigo de la polis, como tu dices, y que de un modo u otro se hace presente en su obra. El creador debe responsabilizarse por su criatura, así sea ésta como el homúnculo que creó el rabino de la antigua sinagoga de Altneus en Praga, por eso jamás, en detrimento de su creación, debe dar concesiones ni reptar en los círculos del poder.

Rafael Rattia
:Díganos unas palabras para los nuevos escritores que actualmente se inician en el largo sendero de la escritura.

Josefa Zambrano: La escritura es un don y una maldición, es el oficio más solitario que se conoce, de ahí que exige honestidad y entrega. Uno jamás debe poner su escritura al servicio de intereses mezquinos, por eso la pluma ha sido, es y será más peligrosa que la espada.

Actualizado ( Sábado, 20 de Marzo de 2010 19:08 )  


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